Gonzalo Fernández Castaño ha comenzado el The Greenbrier Classic con una vuelta de 67 golpes, un muy buen arranque que lo coloca a la estela de Tiger Woods y muy cerca del top ten. Es la primera vez que el jugador madrileño comienza un torneo del PGA Tour con 67 golpes desde el RBC Canadian Open de 2014, la cita donde acabó cuarto y amarró su tarjeta para este año. Así, como presagio, no tiene mala pinta.
Gonzalo ha hecho cinco birdies y dos bogeys, aunque el armazón de su gran resultado lo ha fabricado en los siete últimos hoyos. Ahí ha sido cuando el español ha encontrado los birdies que se le venían resistiendo. Ha hecho cuatro (12, 13, 15 y 18) por un solitario bogey en el 17. Precisamente, hay que destacar que después del bogey en el penúltimo hoyo, siempre doloroso al tratarse de un par 5, ha finalizado con un birdie, pegando un gran tiro en el par 3 con el que finaliza el recorrido The Old White TPC.
Gonzalo ha estado muy fino desde el tee, cazando nada menos que doce calles de las catorce, ha cogido once greenes y ha estado bien en el arte de ‘matar’, aunque el putt más largo que ha metido ha sido de tres metros en el hoyo 13.
Se trata de un buen arranque de Gonzalo, su mejor vuelta desde el 63 con el que finalizó el Byron Nelson, aunque aún tendrá trabajo para meterse en los puestos de arriba. Hay que hacer vueltas muy bajas para pelear aquí por el triunfo, ya que hay mucho birdie en el campo. El líder provisional, sin ir más lejos, es Scott Langley, con una vuelta de 62 golpes (-8).



