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Las declaraciones de Brian Campbell tras sumar su primera victoria en el PGA Tour

Una de esas bonitas historias que deja el PGA Tour…

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Aldrich Pogieter tras ganar el Mexico Open at VidantaWorld
Aldrich Pogieter tras ganar el Mexico Open at VidantaWorld

Uno de esos jornaleros del golf que brega y brega si parar y, una semana cuando nadie se lo espera, levanta su ansiado trofeo. Inesperado, pero no por ello menos merecido.

Es la historia de Brian Campbell, un golfista que representa otra de esas bonitas historias que nos deja el PGA Tour. Aldrich Pogieter, su gran rival este fin de semana, apenas tiene veinte años y todo apunta a que volverá estar en la contienda por ganar en numerosas ocasiones, lo del estadounidense no estaba tan claro. Podía ser el tren de su vida. Se subió y se agarró bien fuerte.

Nada más hacerse con el Mexico Open at VidantaWorld Campbell, visiblemente emocionado, recordaba las lesiones que le han machacado en los últimos años y un cuádruple bogey que casi le retira. Reconoce que hace dos temporadas un maldito par 3 casi entierra sus opciones de superar la segunda fase de la Escuela y quedarse casi sin opciones de juego. «Di por hecho que me había quedado fuera, pero de algún modo logré recuperarme y al día siguiente pude meterme en la pelea y llegar a la última fase de la Escuela. Es una locura lo rápido que pueden cambiar las cosas. Ahora soy ganador en el PGA Tour».

Diez temporadas desde que ganara el low amateur en el US Open de 2015. Apenas dos semanas después daba el salto al profesionalismo precisamente en México. Quien le iba a decir que iba a tardar más de nueve años en obtener un triunfo y que lo haría en el mismo sitio en el que debutó.

También las lesiones han estado a punto de retirarle del golf. Durante dos años y medio, Campbell, padeció fuertes dolores en el lado izquierdo de su cuerpo que le dificultaban agarrar un palo, entrenar y para mantener un juego apto para el más alto nivel. Comenzó con una lesión en la pierna, dijo, que se trasladó al cuello y, finalmente, al pulgar.

«El año pasado me planteé que quizá tenía que dejar de jugar al golf», dijo Campbell el verano pasado. «Llegó un momento de mi vida en el que me dolía golpear un palo. Tenía estatus condicional, estaba jugando las previas de los lunes, y me daba miedo pensar en lo que iba después cuando sólo has jugado al golf toda tu vida. ‘Quizá no juegue al golf el año que viene, ¿qué otra cosa voy a hacer?». El panorama incierto parece que se le ha despejado bastante para los dos próximas temporadas. La emoción de su mujer tenía mucha historia detrás.

Una historia de superación en toda regla. Ironías del destino, el pegador más corto de todo el circuito se ha impuesto en un campo que exige habitualmente pegar bombas y que se adapta más a pegadores. Se jugó el título frente al mayor bombardero del circuito, el jovencísimo Pogieter.

Centrados en la jornada decisiva no ha sido para nada una victoria sencilla. El de Florida reconoce que lo pasó realmente mal: «Estuve muy nervioso durante todo el día. Pensé en varias ocasiones que iba a vomitar». Pudo encontrar la calma y ese momento que todo campeón tiene en algún momento de la semana. En el caso de Campbell la suerte le sonrió con una carcajada.

En el segundo hoyo de desempate la bola se le abrió en exceso y cuando parecía que la bola iba a desaparecer pegó en un árbol, botó en un camino y volvió al centro de calle. Golpe un poco corto, pero tal y como había salido la bola del tee fue una auténtica carambola. No tiene problema en reconocerlo: «Tuve muchísima suerte de que pegara en el árbol y del posterior bote, la bola siguió en juego y en una posición perfecta. Mi intención no era jugar ahí, obviamente». Con humor y dos cervezas, Brian y su caddie fueron a brindar con el árbol en agradecimiento por su inestimable ayuda. Es de bien nacido, ser agradecido.