Del Detroit Golf Club al TPC Deere Run hay algo menos de siete horas de coche. Poco después de dejar Chicago a la derecha, si agarras al interestatal 55 en dirección sur llegas a Bloomington. Allí se encuentra la Universidad de Indiana. En un desvío innecesario para llevar a Silvis, escenario esta semana del John Deere, salvo para Jorge Campillo, que pasó en aquel lugar sus mejores años como amateur, entre 2005 y 2009.
Campillo ya tenía prevista esta visita hace tiempo, entre el Rocket Mortgage Classic y el John Deere Classic. No había un mejor sitio para lamerse las heridas tras una espantosa semana de putt. «Me estoy planteando utilizar el arm lock de DeChambeau, mira tú si empiezo a estar desesperado», asegura a Ten Golf con su habitual sarcasmo. De momento, parece que la sangre no va a llegar al río, pero Jorge espera que cambie pronto su mala racha en los greenes.
La visita a la Universidad de Indiana ha sido una especie de retiro espiritual exprés. Hacía tiempo que no iba por allí y los recuerdos vinieron todos de golpe. Fueron años felices para Campillo. Era (y es) un ídolo, uno de los mejores golfistas de la historia junto a Jeff Overton. Prácticamente, nada más entrar por la puerta de la Universidad lo reconocieron. Su entrenador de entonces, Mike Mayer, que se mantiene en el cargo hoy en día, aún mantiene una especie de altar dedicado a Jorge en su despacho, con algún trofeo, un foto y varios objetos del extremeño. Es admiración y cariño.
Jorge aprovechó el tiempo para conocer el nuevo campo de golf, orgullo de la Universidad. Lo jugó desde atrás, 7.800 yardas, y le hizo bajo par. Campillo no entiende un día de descanso sin jugar al golf. Así lo vive. Compartió ronda con Mayer y aprovecharon para ponerse al día. Visitó también las instalaciones y hasta se dio una vuelta por el bar al que solía ir cuando estudiaba allí. Lo dicho: un entrañable viaje en el tiempo para recargar baterías.
Este jueves arranca la acción en el John Deere Classic y toca ponerse de nuevo el mono de trabajo. Hay que sumar. El TPC Deere Run le ha entrado por el ojo a Jorge. La primera impresión ha sido muy buena. Lástima la tromba de agua que cayó el martes por la noche y que ha ablandado un poco los greenes, aún así parece que estarán más firmes que en Detroit, donde los efectos de retroceso podían llegar a los 20 metros. De locos.
Esta semana, más allá de Campillo, que tiene la misión de seguir sumando puntos FedEx Cup en su objetivo de mantener la tarjeta americana, tenemos en liza a Jordan Spieth, que ganó aquí en 2013 siendo un recién llegado, Zach Johnson, Sepp Straka, Jason Day, Lucas Glover o Nick Dunlap. También repiten los jóvenes Neal Shipley y el amateur Luke Clanton.



