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Victoria de Justin Thomas en el World Golf Championship FedEx St. Jude Invitational

Ha sido Justin Thomas, no un ángel ni un duende…

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Justin Thomas posa con el trofeo de ganador del WGC FedEx St. Jude Invitationa. © WGC FedEx St. Jude Invitational
Justin Thomas posa con el trofeo de ganador del WGC FedEx St. Jude Invitational. © WGC FedEx St. Jude Invitational

Justin Thomas (-13) se ha llevado el World Golf Championship FedEx St. Jude Invitational y, del mismo modo que Jon Rahm hace dos semanas en el Memorial, canta línea y bingo, pues la victoria ha traído consigo el Número Uno del mundo. Lo ha hecho tras firmar un excelente 65 en la ronda final, en la que se ha sido claro dominador de los partidos finales. Seguro que habrá quien haga una lectura alternativa, perfectamente legítima, según la cual al de Kentucky le ha echado una mano decisiva un ángel o un duende, en vista de todo lo ocurrido en los últimos cuatro hoyos de la ronda…

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Vaya por delante un rápido resumen para quienes no siguieran la retransmisión. En el hoyo 15, par 4 corto, la bola de Thomas cogía desde el tee una peligrosa línea por la izquierda, rumbo al agua, pero botaba en un camino, saltaba la ría, salvaba a duras penas la espesura de la copa de un árbol y finalmente se quedaba en el rough, pero con la senda al green despejada y a 45 metros de la bandera. Una señora carambola, es cierto, que terminaba en birdie. En el 16, par 5, su bola se marchaba muy a la derecha, de nuevo botaba en un camino, ganando muchos metros, y además se le quedaba una ventana abierta en dirección al green; acto seguido pegaba el segundo tiro, la bola tocaba una rama y se quedaba bien colocada, a unos 58 metros de la bandera. El asunto también iba a finalizar en birdie. En el 17, de nuevo fallaba la calle de salida, esta vez a un rough espeso, pero se las arreglaba para salvar el par, tras dejar el segundo tiro a las puertas del green. Y en el 18, nuevo fallo exagerado por la derecha, un segundo tiro que llevaba la bola a una escapatoria peladita a la derecha del green… Y mientras Thomas preparaba este delicado aprochito (se iba a dejar dado el par, e incluso andaba cerca de embocar), Koepka, el único que podía disputarle la victoria, se iba al agua de salida en ese mismo 18, de igual modo que había hecho bogey en el 16, último par 5 del recorrido.

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No se trata de negar que Thomas haya tenido su punto de suerte. Pero no se pueden obviar otras cuestiones de enorme peso. En primer lugar, hasta ese momento, el norteamericano había cogido todas las calles, una por una. Y, en definitiva, había sido de largo el mejor en todas las parcelas del juego, en todas, sembrando este domingo el TPC Southwind de tirazos (hasta los malos, o los no tan buenos, eran en realidad notables). De poco le hubiera servido aliarse con el azar si llega a ese decisivo tramo sin opciones…

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Y en segundo lugar: es obligatorio destacar el toque sublime de este jugador en todos y cada uno de los cuatro aprochitos que realizaba en esos hoyos 15, 16, 17 y 18. Auténticas joyitas los del 16 y 18, que bien pudiera haber firmado su compañero de partido Phil Mickelson (-10), segundo al fin y a la postre, vaya con el cincuentón.

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Por el camino se había quedado Brendon Todd (-7, tarjeta de 75 golpes), absoluta y cruelmente desasistido por su putter, el arma letal que lo había llevado al liderato, hasta el punto de cerrar la ronda sin un solo birdie, y no por falta de ocasiones. También el coreano An se iba desdibujando paso a paso, hoyo a hoyo, al igual que Rickie Fowler, que arrancaba con fiereza (dos birdies en los tres primeros hoyos) e inmediatamente comenzaba a desinflarse después de tripatear en el hoyo 4.

Koepka, defensor del título, se plantaba en el tee del 18 con opciones después de embocar un purazo en el 17 desde unos doce metros, pero la línea de su madera en el último hoyo, en busca del birdie, le salía demasiado agresiva y se iba al agua. Antes, el de Florida, es verdad, se había dejado por el camino un buen puñado de opciones.

VÍDEO | Los birdies de Jon Rahm en la última ronda del WGC FedEx St Jude Invitational

Justin Thomas, de 27 años, suma ya trece victorias en el PGA Tour y sólo Tiger Woods y Jack Nicklaus sumaron tal cantidad de triunfos siendo más jóvenes. No son malos nombres para situarse inmediatamente detrás de ellos, sea en la estadística que sea o en la relación de récords que sea. Thomas tiene ángel, un querubín regordete y risueño, es verdad, pero siempre que baja de los cielos se encuentra al de Louisville trabajando… Qué curioso: algo similar le ocurría al de Tiger. Y al de Jack.

Consulta aquí los resultados del WGC FedEx St. Jude Invitational