– ¿Puede haber algo más importante para un golfista que ganar a Tiger Woods en un partido de la jornada de individuales de la Ryder Cup, siendo además un punto de enorme peso para terminar de decantar la balanza en el marcador general? Habría que preguntarles a ellos, a los jugones de primer nivel. Lo normal es que, con la cabeza fría, te dijeran que ganar un Grande debiera ser más importante. Y también seguramente colgarse el oro olímpico, ahora que los mejores jugadores ya se han dado cuenta de que es una cita que no se pueden perder.
Jon liquidó a Tiger en aquella Ryder de 2018 en el hoyo 17 del Golf National francés. Lo hizo con un birdie atómico, después de pegar una salida de cerca de 350 yardas porque venía encendido de hacer un bogey grosero en el 16… Muy propio de Jon. En el 17, hoy, el español ha enchufado un purazo de más de diez metros para mantenerse en el coliderato. También hizo birdie allí el jueves. En el 17 pasan cosas cuando anda Jon por medio, pero mañana, por suerte o por desgracia, habrá que llegar hasta el 18 para rematar lo que haya que rematar.
– 29 de septiembre de 2018. Allí, todavía en el Golf National, después de concluir los foursomes del sábado por la tarde en los que Jon no jugó, el de Barrika se enteraba de que había sido emparejado con Tiger para los individuales del día siguiente. Tommy Fleetwood, ante el nerviosismo creciente de su joven compañero de equipo, le habló corto y claro: “eres mejor que él, ahora mismo eres mejor que él”. Jon, que hasta ese momento había disputado dos puntos en aquella Ryder y los había perdido, reconocía tiempo más tarde que aquellas palabras del inglés resultaron como un bálsamo.
Este domingo, Rahm y Fleetwood salen juntos en el partido estelar con el oro olímpico en juego. Ninguno de los dos, hasta esta semana, había vuelto a pisar el Golf National desde aquella Ryder, hace ya casi seis años. Seguramente Tommy siga pensando lo mismo, que Jon es el mejor, pero mañana no se lo va a decir antes de salir a jugar, sólo faltaría.
– Xander Schauffele, el tercero en discordia en el partido estelar de mañana, no estaba en aquella Ryder. Debutaría por todo lo alto en la siguiente, la de Whistling Straits. En la Ryder de 2018 el capitán estadounidense, Jim Furyk, disponía de cuatro elecciones para completar la escuadra de doce y, es muy curioso, porque sus tres primeras elecciones fueron a parar a los tres jugadores que se habían quedado inmediatamente fuera de la lista de ocho que se clasificaba directamente, a saber, por este orden, Bryson DeChambeau, Phil Mickelson y Tiger Woods… Según esa regla de tres podría haber elegido también a Schauffele, que era el siguiente en la lista, pero Furyk prefirió llevarse a Tony Finau…
Seguro que Xander se acuerda bien de todo aquello. Y es probable que dé por buena la larga espera si se cuelga mañana el oro olímpico en el Golf National. O puede también que las puertas de Versalles sigan de alguna manera cerradas para el californiano. Él es, desde luego, el máximo favorito. No se puede considerar de otra manera al gran dominador en los Grandes de 2024.
Dijera lo que dijera Fleetwood (y no le faltaban buenas razones), también era favorito Tiger aquel domingo 30 de septiembre en el Golf National… Recuerdos de Ryder, reflejos de ORO.



