
– Hubo quien dijo (o pensó): si Scottie Scheffler patea bien en Augusta ganará el Masters muy sobrado; si patea regular, lo ganará con dificultades; y si patea mal todavía se las arreglará para luchar por el triunfo hasta el final.
Pues el caso es que el texano pateó bien… Y se llevó el Masters con una autoridad incontestable.
Pero lo verdaderamente grandioso es que Scheffler ha llegado a patear para birdie en este Masters en 36 ocasiones desde distancias que no superaban los 25 pies de distancia (6,5 metros). Esto es, en uno de cada dos hoyos. Y eso, en un torneo marcado por dificultades de todo tipo, sobre todo por el viento, como lo prueba el hecho de que sólo ocho jugadores terminaran con un acumulado por debajo del par.
En la primera ronda pateó desde distancias no superiores a esos 25 pies en los hoyos 2, 3, 6, 9, 10, 13, 14, 15, 16 y 17.
En la segunda lo hizo en los hoyos 1, 2, 3, 8, 10 y 15.
En la tercera lo hizo en los hoyos 2, 5, 6, 8, 9, 13, 14, 15 y 18.
Y en la cuarta y decisiva en los hoyos 3, 5, 6, 8, 9, 10, 13, 14, 15, 16 y 17. Una verdadera marcianada.
Habrá a quien le impresione todavía más este otro dato, y es razonable: en 19 de los 72 hoyos Scottie pateó para birdie desde distancias inferiores a los tres metros de distancia, o lo que es lo mismo, en uno de cada cuatro hoyos. Y hay que insistir: en un campo como el Augusta National, con esos greenes tan movidos, y en unas condiciones por momento terroríficas.
Lo decía ayer Collin Morikawa, compañero del texano en el partido estelar del domingo: “lo que hace con sus hierros es una locura impresionante porque acierta en cada golpe y mueve la bola en las dos direcciones. Es algo que admiro, ojalá yo pudiera llevar mi juego a ese nivel”. Y lo dice quien lo dice, un jugador considerado por muchos el mejor pegador de hierros medios y largos del mundo.
– Pues ahí sigue Tommy Fleetwood, haciendo camino. Ayer terminaba en tercera posición, pero es que es el tercer Grande consecutivo en el que acaba dentro del top ten (fue décimo en el Open 2023 y quinto en el US Open 2023). Todavía no ha ganado en el PGA Tour y obviamente todavía no ha ganado un Grande, pero habrá que ir pensando en hacerle un hueco entre los favoritos permanentes.
– El Expediente X del año 2024 de momento tiene que ver con el momento de Viktor Hovland. Ganador de la Fedex Cup en 2023, protagonista en la Ryder con un gran despliegue de juego y personalidad, segundo puesto en la Final de Dubai del circuito europeo… Y fue entrar en 2024 y apagarse su estrella. No termina de aparecer. Ha ido pasando todos los cortes, es cierto, pero en este Masters de supervivencia sí se quedaba fuera del fin de semana. Anda algo más que mustio, ha perdido frescura y la sonrisa… Y esta semana, además, se ha borrado del RBC Heritage, siguiente Signature Event del PGA Tour. Extraño, muy extraño.
– Hablando del RBC Heritage: esta semana, en Harbout Town, repiten 51 de los 89 participantes en el Masters. Incluyendo a Scheffler (¿de verdad este tipo será capaz de darse una opción de victoria?) y a Aberg.
– Nos quedamos con el joven sueco para destacar un pequeño detalle: no hay nadie que esté menos tiempo que Aberg sobre la bola. Ni siquiera Snedeker, aunque ahí, ahí andan. No pasa ni medio segundo y ya está levantando el palo. Sólo verlo da vértigo, pero en el fondo todos intuimos que seguramente sea la mejor manera de jugar al golf…
– Y no, los greenes del Augusta National no estaban tan firmes el domingo, en comparación con los del sábado. Ni seguramente tan rápidos. Ya hay teorías al respecto y una sola certeza: nunca conoceremos el dato real. Sea como sea, una vez más, dieron con la tecla correcta.
– Quizá no se trate de un Expediente X como el de Hovland, pero llama poderosamente la atención que un nutrido grupo de excelentes jugadores del PGA Tour se haya puesto de acuerdo en un bajo pico de forma, o al menos nada brillante: Cantlay, Thomas, Spieth, Fowler, incluso Finau, a pesar de su segundo puesto en Houston… En este grupo se podría incluir también a McIlroy y, hasta esta misma semana, a Morikawa, que al menos ya se ha metido en el partido estelar del domingo en un Grande (oiga usted, no es poca cosa).
– Matthieu Pavon se convertía ayer en el mejor francés en la historia del Masters con su duodécimo puesto final, arrebatándole el honor a Thomas Levet, decimotercero en 2005. El jugador galo jugaba su primer Masters, por cierto. La actitud, por encima de la experiencia.


