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Masters de Augusta 2024

Will, quién te ha visto y quién te ve después de 365 días…

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Will Zalatoris y Tiger Woods esta mañana en la ronda de prácticas en Augusta National. © Golffile | Fran Caffrey
Will Zalatoris y Tiger Woods esta mañana en la ronda de prácticas en Augusta National. © Golffile | Fran Caffrey

Hoy, 8 de abril de 2024, hace justo un año que Will Zalatoris pasó por el quirófano por culpa de una doble hernia discal en la espalda. Dos días antes, el 6 de abril de 2023, el californiano debería haber salido a jugar la primera ronda del Masters a las 13:24, hora local, junto a Collin Morikawa y Matt Fitzpatrick, pero fue precisamente durante la sesión de calentamiento, allí mismo, en el Augusta National, donde sintió un dolor agudo que llegó a recorrerle ambas piernas y supo que su cuerpo, su maltrecha espalda, había dicho basta. Así que, minutos antes de pinchar en el tee del 1 confirmaba su baja por lesión y sólo 48 horas más tarde entraba en el quirófano.

Según cómo se miren, 365 días pueden resultar una eternidad. Si lo fueron, Zalatoris ya casi no se acuerda. Hoy, justo un año después del mal trago, salía a jugar nueve hoyos de prácticas, de nuevo en el Augusta National, y lo hacía junto a Tiger Woods. Visto de esta manera, y puestos ya en la delicada tesitura de una grave lesión, la larga espera quizá haya merecido la pena, porque además entre ambos, de una manera natural, ha surgido una relación de amistad y camaradería, hermanados como están en las complicadas vicisitudes de una lesión muy parecida. De hecho, fue el equipo de médicos que intervino a Tiger en su día el mismo que operaba a Will hace un año.

Zalatoris regresaba a la competición el pasado mes de noviembre, precisamente en el torneo de Tiger en Bermudas, el Hero Challenge, donde tuvieron tiempo de ponerse al día, después de que el de Cypress ya hubiera contactado varias veces con él para interesarse por todo el proceso de rehabilitación.

Lo han pasado bien. Por ejemplo, pegando esas bolas rasas en el 16, jugueteando con el agua, un clásico en los días de prácticas en Augusta. Una bola de Tiger ha llegado a rebotar hasta seis veces en el lago, explicaba sorprendido Zalatoris, mucho menos hábil en este tipo de ‘concursos’.

Y, de paso, el rubio californiano se ha llevado algunas lecciones del gran campeón, aunque no se sepan exactamente cuáles: “no voy a hacerlas públicas”, señalaba divertido. Con o sin los apuntes que se haya llevado no es ninguna tontería calificar a Zalatoris como uno de los grandes candidatos, aunque no sea de aquellos que aparecen rabiosamente en la primera fila de los favoritos. El caso es que este chico ha jugado sólo dos veces el Masters y en la primera quedó segundo (2021) y sexto en la segunda (2022). Además, este mismo año ya se le ha visto también muy alto en alguna clasificación después de aquellos siete meses, tras la operación, en los que no pudo competir. Terminaba segundo en Riviera y cuarto en Bay Hill. No son campos ni torneos menores, precisamente.