No habrá Chaqueta Verde española en 2025. Ya lo podemos avanzar. No ha sido el año del golf español. Y eso es mucho decir en un escenario que tanta gloria ha dado a nuestro país. Sergio García (+4) ha fallado el corte y Jon Rahm (+2) lo ha pasado justo en la cifra y sólo lo nunca visto le podría permitir darse una opción el domingo.
Rahm ha estado cinco horas paseándose por el alambre. Ha hecho 17 pares y un solo birdie para 71 golpes. Y el birdie ha salido embocando desde el búnker en el 7. Bien es cierto es que se ha dejado alguna opción de birdie por el camino de esas que él no suele perdonar, pero su golf tampoco ha merecido mucho más. Es curioso, llegó al Masters con un nivel de putt estratosférico, pero los greenes de Augusta no están siendo complacientes con él. Veremos si los dos próximos días cambia la tendencia.
Jon ha pasado el corte… y gracias. No anda fino. Más bien al contrario. Está sufriendo con su swing. Ha perdido esa consistencia del pasado. Hay luces, pero también muchas sombras. Sí, por supuesto que sigue pegando golpes buenísimos, pero de vez en cuando se cuela por la gatera un bicho extraño que lo descoloca. Le falta seguridad y se le nota hasta en la expresión. No tiene la mirada afilada, ni transmite esa fiereza de antaño. Más bien parece como resignado a su suerte, como si estuviera convencido de que así, tal y como tiene ahora mismo su juego, ni siquiera él puede competir por ganar un Grande.
Eso no quita para que saque todo lo demás que lleva dentro. Nos referimos a la garra, el amor propio y la dignidad. No ha perdido el ADN de intentar acabar lo mejor posible un torneo, sea donde sea y esté como esté. Por eso ha pasado el corte y no se ha dejado llevar. Su golf a día de hoy no está para ganar en Augusta, pero no por eso va a hacer mutis por el foro. Seguirá luchando, buscando lo que le falta, ese penúltimo ajuste que le quite de la cabeza de una vez las malditas compensaciones. Seguirá, en definitiva, persiguiendo el mejor resultado posible con las armas que tiene en cada momento. La lucha no se negocia. Todavía metía un putt muy delicado de dos metros en el hoyo 18 para estar el fin de semana.
Quienes no estarán son Sergio García (+4) y Josele Ballester (+10). No ha podido ser. El de Borriol ha tenido una vuelta aciaga. 76 golpes. Nada que ver con la jornada de ayer. Hoy ha jugado peor, el swing no estaba tan engrasado, le ha costado pegar buenos golpes. Han caído algunos, por supuesto, pero sin continuidad. Demasiada inconsistencia. Lo que no se le veía en meses. En Augusta le suceden cosas distintas a Sergio. Siempre lo lleva al límite. Es la máxima gloria y también la frustración más extrema. El Dr. Jeckyll y Mr Hide. No ha podido celebrar sus 100 Grandes como quería, pero no queda otra que pasar página y centrarse ya en lo próximo, en seguir haciendo las cosas bien y preparar el PGA Championship.
Josele Ballester, por su parte, ha vivido un día duro en la oficina. Más allá de fallar el corte y hacer 78 golpes, que hasta podría entrar dentro de la lógica, le peor es que no ha podido darse el gustazo al menos de hacer un solo birdie en el día de hoy. Ha sido una muy mala semana en los greenes y eso le ha impedido generar el impulso suficiente para realmente creerse que era posible jugar los cuatro días.



