Estaba bastante extendida la idea entre el periodismo especializado de que a Rory McIlroy le iba a costar un mundo sacar adelante la semana en Augusta. La experiencia del campeón defensor del Masters puede ser agotadora. Llegó el sábado pasado para presenciar el ANWA en directo, estuvo el domingo en el Drive, Chip and Putt, jugó 18 hoyos con su padre, acogió la cena de campeones el martes, los pares 3 el miércoles… Mucho ajetreo, mucho despiste, mucha cosa que poco o nada tiene que ver con la preparación de un torneo de golf de la magnitud del Masters.
Sin embargo, frente a ese prejuicio periodístico estaba la intuición de Rafa Nadal, que le confesaba este mismo jueves a Ten Golf que él estaba convencido de que lo iba a hacer bien al haberse quitado de encima la ansiedad que le generaba la necesidad de ganar el Masters. Pues bien, McIlroy (-5) ha entregado una tarjeta de 67 golpes el jueves y se ha colocado líder a las primeras de cambio empatado con Sam Burns (-5). Se ve que alguien que ha ganado 22 Grandes y ha estado metido en la misma piel que Rory sabe del asunto mucho más que unos avezados plumillas.
La intuición de Rafa ha sido certera y brillante. Rory ha jugado un golf muy sólido, ha estado excelente alrededor de green y ha desplegado el manual clásico de Augusta, el que dice que hay que sobrevivir y aprovechar los pares 5. McIlroy ha hecho un único bogey en el 3, ha firmado cuatro birdies en los cuatro pares 5 y ha añadido dos más en el 9 y en el 14. Por cierto, el del 9 ha sido muy similar al que embocó en la última ronda de 2025 y donde él mismo asegura que empezó a ganar el Masters.
De la intuición de Rafa a la magia del 58. Lo contaba David Durán en la Bola Provisional de Ten Golf el pasado lunes. Hasta la fecha, el Masters ha producido 57 ganadores primerizos. Es decir, esta noventa edición anda buscando el número 58. Parece que la magia está funcionando. El caddie que porta el dorsal 58 esta semana (se entregan por riguroso orden de registro en el torneo, salvo el 1 que siempre le corresponde al vigente campeón) es el de Sam Burns. Por supuesto, Burns nunca ha ganado Augusta, de hecho nunca ha ganado un Grande, aunque ya estuvo realmente cerca el año pasado en el US Open. El Masters no ha hecho más que empezar, pero la magia del 58 ya asoma.
Burns ha jugado un golf de tiralíneas en una jornada que no era nada fácil, aunque el viento no ha llegado a soplar realmente con fuerza. Sólo ha fallado dos greenes y ha cazado once de las catorce calles. Esto es, prácticamente, jugar como un reloj, especialmente si tenemos en cuenta que esa doble tarea, coger calles y cazar greenes, es especialmente difícil cuando la superficie está tan firme como esta semana. Su hoja de ruta, en cualquier caso, es similar a la de McIlroy. No hay mucho misterio en esto. Su parcial en los pares 5 ha sido de -5, con tres birdies y un eagle. Su otro birdie ha sido en el mítico corazón del Amen Corner.
McIlroy y Burns tienen ya dos golpes de ventaja sobre los segundos clasificados. Ahí se agolpan, entre los que han acabado su ronda: Kurt Kitayama (-3), Jason Day (-3) y Patrick Reed (-3). También han acabado bajo par Shane Lowry (-2), Xander Schauffele (-2), Haotong Li (-1), Nick Taylor (-1), Tommy Fleetwood (-1) y Brian Cambpell (-1). No abundan las vueltas bajo par. Está duro Augusta.
Resultados en directo del Masters de Augusta



