
Una vez puedes engañar a Adrián Otaegui (-1). Dos veces, si te empeñas mucho y lo haces muy bien, igual. Tres veces es imposible. El golfista de San Sebastián ha conseguido darle la vuelta a un mal inicio en el PGA Championship y ha acabado bajo par. Es su segundo mejor inicio en un Grande después del Open Championship del año pasado y su resultado más bajo un jueves en un PGA. Pongamos estos datos en perspectiva para valorar muy positivamente su tarjeta de 70 golpes hoy en Valhalla.
El día empezaba para Otaegui con una engañifa. El jugador español ha sentido el putting green del recorrido de Kentucky a una velocidad muy distinta a lo que se ha encontrado después en el campo. Concretamente, bastante más lentos. Por eso mismo, en su primera opción de birdie que ha tenido, hoyo 10, se ha pasado dos metros en un putt de doce. Ponía cara de póker, sin desvelar demasiado lo que pasaba por su cabeza, pero estaba claro que algo no había cuadrado, ya que lo había tirado tal y como había querido. Se le marchó también el de vuelta y firmó el bogey.
Acto seguido, situación muy similar. Su golpe de salida en el 11, par 3, no es muy bueno, pero la bola se le queda muy bien colocada, franca, a la entrada de green por la derecha. Tiene unos 30 metros a la bandera y decide patear. No hay mejor señal de que la bola estaba perfecta. De nuevo, la engañifa. Se le va la mano. Aún peor que antes. Se pasa cuatro metros y medio y falla el de vuelta. Frunce el entrecejo. Hasta aquí hemos llegado, se dice. Toca ajustar y olvidar las sensaciones del putting green. Valhalla ya no vuelve a engañar a Otaegui.
A partir de ahí, el jugador de Goiburu ha pateado muy bien, en sus estándares. Ha sacado un gran birdie en el 12 y se le ha escapado una muy buena oportunidad en el 13. En el 15, primer putt largo que ha vuelto a tirar la deja dada. En el 16, otro putt largo, casi la mete. Ajuste completado y desvelado el embuste.
Otaegui terminaba su ronda muy satisfecho por su reacción. «Siempre es agradable ir de menos a más. He terminado muy bien, ha sido un punto a favor hacer el birdie en el 8, mi penúltimo hoyo, con un buen putt (unos seis metros). Estoy contento», aseguraba tras firmar la tarjeta. Al fin y al cabo es su cuarto mejor vuelta en un Grande. La demostración de que su juego anda en una situación muy buena.
Adrián seguirá a la suyo, pensando únicamente en cazar greenes y dejarse opciones de birdie. No parece un mal planen un Grande.


