Josele Ballester y Pablo Rodríguez Tabernero han terminado su segunda ronda en el Open Championship y se han puesto a hablar de tanques. No piensen nada extraño. No se debe a ninguna pasión escondida por la inteligencia militar, aunque sí está relacionado con la capacidad de hacer daño, en este caso, claro, a un campo de golf. Los dos han llegado a la conclusión de que Ballester se marcha de Royal Liverpool con reservas en su tanque. Básicamente, no ha enseñado todo de lo que es capaz.
Por ello, aunque finalmente haya fallado el corte este castellonense de 19 años, que sí, que escuece, pero no corta. Es muchísimo mayor el bagaje de cosas positivas que se lleva a casa, mucho más por ejemplo que haber ganado el Campeonato de Europa individual y por equipos. En dos días con los mejores del mundo se ha demostrado que tiene golf de sobra para pelear con todos de tú a tú. «No siento que haya jugado mi mejor golf y aún así he estado cerca de pasar el corte. Eso es algo muy positivo que me llevo», asegura el golfista de Arizona State.
Es una confirmación de que su mundo es éste, el golf profesional, los mejores torneos del planeta y pelear por las victorias. Ojalá podamos verlo en el próximo Open de España. Se merece una invitación como el que más, por cómo ha representado al golf español y por la extraordinaria capacidad que tiene. Nadie duda de que recibirá una, lo contrario no se entendería.
Josele ha firmado hoy una tarjeta de 74 golpes, tres sobre par. Ha finalizado con +5, a dos golpes del corte. Basta echar un vistazo a la nómina de jugadores que se ha quedado por detrás para entender la satisfacción con la que se marcha de Royal Liverpool. Es un chute de confianza y adrenalina. No sólo es que haya quedado a dos golpes, es que lo ha peleado hasta el final. Esto es realmente lo más importante.
Un accidente en el 14 le ha puesto las cosas muy cuesta arriba. Fallaba el green y no conseguía subir la bola a la hierba segada al ras al primer intento. Ha sido en el segundo y se le escapaba el putt de bogey. Doloroso. Después, ha tenido opciones más o menos cercanas en el 15 y 16 y ha salvado dos buenos pares en el 17 y 18. En el último hoyo, además, se lo ha pasado muy bien. Ha caído en el único búnker de calle de la semana y han decidido jugar directamente al hoyo 1, la mejor opción a la vista de cómo estaba puesta la bola. Ha pegado un gran tercer golpe y ha metido un putt tenso para par.
Josele ha cumplido con el consejo que le dio Sergio García. Ha fallado el corte, pero que le quiten lo bailao. Se ha demostrado que puede estar aquí, que debe estar aquí, se lleva muchas cosas positivas y, encima, ha disfrutado como un enano. Quién da más.



