Carlota Ciganda tiene este domingo una cita con la historia. Como todas estas citas con la historia no es nada fácil. Juega los últimos 18 hoyos del Chevron Championship en el The Club at Carlton Woods de Texas con tres golpes de desventaja sobre una pareja de líderes formada por la surcoreana Haeran Ryu y la japonesa Mao Saigo.
La navarra busca su primera victoria en un major, la primera del golf español. Hace apenas tres semanas Carla Bernat, presente curiosamente en este Chevron, abría también las puertas de la historia del golf español al ganar el ANWA en Augusta. La empresa que Carlota tiene por delante es mayúscula, aunque la golfista de Ulzama tiene mucho terreno ganado, puesto que tiene muy clara cuál debe ser la hoja de ruta para ganar.
Ciganda tiene muy claro que la victoria no le va a caer del cielo. No ocurre jamás en los torneos regulares del LPGA Tour, se pueden hacer una idea en un Grande. Por eso, sabe que lo primero que tiene que hacer es jugar muy bien, ser valiente, agresiva, atacar, poner una buena vuelta y esperar con paciencia.
A su juicio hay tres claves para ganar este domingo en Texas. La primera son los pares 5. Hay cuatro y Carlota entiende que mínimo debe firmar un parcial de tres o cuatro bajo par para tener opciones. Aquí la pegada de la española juega un papel muy importante. Llega en todos de dos, por lo que necesita pegar los mejores drives del día, al menos que encuentren la calle, y después ir con determinación.
La segunda clave es evitar los bogeys. En una ronda final cualquier error puede ser determinante, frena el impulso y complica la remontada. Las dos líderes sí tienen más margen de error, como ocurrió con Rory McIlroy en el Masters de Augusta, pero ella tiene que jugar con la precisión de un cirujano. Un bogey puede caer, pero no mucho más.
Por último, la tercera clave es entregar una tarjeta mínimo de cuatro bajo par. Eso supone hacer 68 golpes, el mejor resultado que se hizo el sábado. Las cuentas no salen de otra manera. Carlota está a tres golpes y tiene a cinco jugadoras por delante. Sabe que necesita algo especial.
Lo mejor es la tranquilidad y la convicción que irradia. Obviamente, la procesión va por dentro, pero Carlota desprende calma. Si llega la victoria, genial. Si no se produce hoy, simplemente lo seguirá intentando. Sin más. Así, ayer mismo, resumía su actitud a Ten Golf poco después de acabar la tercera vuelta: «mañana a tope». No se le puede pedir más.


