Inicio The Open Championship The Open Championship 2025 «No voy a dejar que me llamen tramposo»
El incidente tuvo lugar en el hoyo 12 de Royal Portrush

«No voy a dejar que me llamen tramposo»

Compartir
Shane Lowry durante la segunda jornada del Open Championship
Shane Lowry durante la segunda jornada del Open Championship

Shane Lowry ha sido sancionado con dos golpes de penalización durante la segunda ronda del Open Championship 2025, tras un incidente ocurrido en el hoyo 12 de Royal Portrush. El irlandés, campeón en este mismo escenario en 2019, completó su vuelta con 72 golpes (+1), aunque su tarjeta inicial era de 70 (-1), antes de que se aplicara la penalización.

Todo ocurrió cuando Lowry se disponía a ejecutar su segundo golpe en el par cinco del hoyo 12. Mientras realizaba un swing de práctica en el rough, las cámaras captaron cómo la bola se movía levemente. Aunque el golfista no lo notó en ese momento, el R&A inició una revisión del incidente. Fue en el hoyo 15 cuando informaron a Lowry que estaba siendo investigado.

“Me lo dijeron en el 15. Me informaron de que era penalización de dos golpes, así que sentí que estaba en la línea del corte”, explicó el jugador tras su vuelta. “Estoy decepcionado de que no haya más ángulos de cámara. Dicen que si no se ve moverse, no se mueve. Yo no lo vi, pero tuve que aceptar la penalización porque no voy a permitir que mi nombre se arrastre por ahí”.

Los oficiales del R&A se reunieron con Lowry y sus compañeros de partido, Scottie Scheffler y Collin Morikawa, durante aproximadamente 20 minutos al final de la jornada. La decisión final fue aplicar un golpe por mover la bola y otro por no reponerla a su posición original antes de jugarla, incurriendo en «golpe desde lugar incorrecto».

“Es una situación muy decepcionante. Cuesta digerirlo, pero tengo que levantarme y salir mañana a competir”, continuó Lowry. “No voy a dejar que me llamen tramposo ni que mi nombre se vea arrastrado por las redes sociales. Ya he firmado una tarjeta de 72. Tendré que pensar en esto esta noche antes de dormir”. Aunque también quiso dejar claro

Lowry logró mantenerse dentro del corte a pesar del contratiempo, pero necesitará una gran actuación el fin de semana para volver a meterse en la pelea por la Claret Jug en el campo donde ya escribió historia.

Horas después de confirmarse la penalización de dos golpes a Shane Lowry, R&A emitió un comunicado detallado para justificar su decisión. El organismo explicó que se aplicaron los criterios estipulados por las Reglas de Golf para evaluar este tipo de situaciones, en las que una bola puede moverse antes del golpe.

https://x.com/tengolf/status/1946298230091685899?s=46

El análisis se centró en tres cuestiones clave: ¿La bola salió de su posición original y reposó en otro lugar?, ¿ese movimiento fue visible a simple vista? y, ¿se sabe con certeza, o casi certeza, que las acciones del jugador causaron el movimiento?

En el caso de Lowry, el R&A afirmó: “El movimiento de la bola a otro lugar, incluido el desplazamiento del logo, fue discernible a simple vista. Esta evaluación no depende de si el jugador estaba mirando o no la bola en ese momento”.

La institución añadió: “Fue evidente que la bola se movió inmediatamente después de que el palo del jugador tocara la vegetación cercana durante un swing de práctica, y que sus acciones provocaron el movimiento. En estas circunstancias, la penalización es de un golpe y la bola debe reponerse. Como la bola fue jugada desde la posición incorrecta, se aplica una penalización adicional, totalizando dos golpes”. Comenzará el fin de semana a diez golpes del líder, Scottie Scheffler.

El propio Scheffler, que compartía partido con Lowry, respaldó al irlandés tras la ronda: “En el golf, todo recae en la integridad del jugador, y Shane fue puesto en una situación muy complicada cuando empezaron a hacer zoom sobre su bola. En el rough es difícil saber si se ha movido. Lo manejó muy bien. Es frustrante. Como competidor suyo y como golfista, da rabia verlo pasar por esto, porque lo último que quieres es que te vean como alguien que hace trampas”.

“No voy a dar una opinión contundente sobre si merecía o no la penalización, pero fue una situación muy dura y creo que la gestionó con mucha entereza”, concluyó el número uno del mundo.