
Hay momentos que cambian vidas, que definen carreras deportivas. El martes 11 de junio a las 22:44 hora peninsular, 16:44 en Carolina del Norte, Jon Rahm anunciaba que no jugaría el US Open 2024. Un momento duro para el de Barrika que no se perdía una gran cita desde el año 2016.
Pero cuando una puerta se cierra otra se abre. La tristeza de Jon contrastó con el éxtasis de alegría que se dio en el hoyo 8 de Pinehurst Nº2. Allí se encontraba entrenando un joven muchacho de Tampa llamado Jackson Suber que llevaba unos días expectante sabiendo que, si algún jugador del torneo causaba baja, él era el siguiente en la lista.
Quién se lo iba a decir a Jackson hace dos semanas cuando el 31 de mayo fallaba su cuarto corte consecutivo en el Korn Ferry Tour. Inimaginable. Además, para más inri, tan solo tres días después, el 3 de este mes, fallaba un putt de dos metros para clasificarse al US Open a través de las previa de Maryland. Qué duro puede llegar a ser el golf y qué espectacular. De acumular cuatro cortes seguidos fallados en el circuito satélite del PGA Tour a terminar los primeros 18 hoyos de un Grande en el top 10 en un tramo de tan solo 14 días.
Con 24 años recién cumplidos Suber tiene la tarjeta del Korn Ferry Tour donde ya ha jugado 33 torneos. Este año ha fallado el corte en siete ocasiones y acumula también tres top 15. Cuando está fino pelea por todo. Esta semana parece haber escogido la segunda vía.
La desgracia del español fue la ventura del estadounidense: «Un amigo se acercó y me dijo, Rahm no va a jugar, estás dentro. En ese momento me invadió una gran alegría por poder jugar, mi teléfono empezó a arder y mi familia no paraba de llamarme. Un momento inolvidable. Me ha costado dormir en los dos últimos días».
Pues bien, no contento con ello, el jugador de 24 años y que apenas ha jugado dos torneos en el PGA Tour, fallando el corte en ambos, ha jugado este jueves a las mil maravillas cerrando la primera vuelta de su vida en un Major dentro del top 10. Una tarjeta de 69 golpes corrobora el gran juego que ha desplegado. No hay que olvidar que tan sólo 15 jugadores han sido capaces de ganar al campo en esta primera jornada: «En cierto modo es surrealista, aunque la verdad es que siempre he pensado que tengo el nivel para jugar en estos eventos. No sabía si algún día lo llegaría a conseguir, pero yo tenía mucha confianza en qué podía llegar este momento».
El jugador formado en la Universidad de Ole Mississippi ha tenido también palabras para Jon y se ha deshecho en elogios hacia su figura. Un espejo en el que mirarse: «Es un ganador, uno de los mejores jugadores del mundo, en cierto modo es increíble sustituirle a él porque a su edad yo quiero tener la carrera que tiene Rahm y lograr todo lo que él ha hecho».
El californiano no tenía prácticamente palabras para describir lo que ha sentido cuando aparecía en el tee del hoyo 1: «He salido del túnel y he visto a toda esa gente esperando, ver toda la calle hasta el green llena de aficionados ha sido espectacular. Debutar en un Major y hacerlo en Pinehurst es algo increíble».
El cuento de hadas no terminaba ahí para Suber: «Cuando salieron los tee times, yo busqué a ver con quién le había tocado a Rahm porque sabía que si al final jugaba lo más probable era que lo hiciera sustituyéndole a él, así que sabía que jugaría con Jordan (Spieth) y con Matsuyama. He podido hablar con ellos varias veces, lo he disfrutado mucho».
Lo curioso es que esta historia estuvo cerca de terminar de un modo totalmente distinto. Jackson estaba inscrito esta misma semana en el torneo de Kansas del Korn Ferry Tour su circuito habitual. Con su caddie y con su agente se habían dado de límite el martes por la noche para tomar una decisión y marcharse o no rumbo Missouri. Quién sabe, si Jon hubiese anunciado su retirada unas horas más tarde quizás Jackson ya no hubiera podido jugar el torneo. El último en llegar y un top 10 para empezar.


