
Ludvig Aberg (-5) es el líder en solitario del US Open después de 36 hoyos. El expreso de Suecia ha hecho parada en Pinehurst y parece muy dispuesto a irse de aquí con un trofeo guardado en uno de sus vagones. Su liderato es muy sencillo de explicar. Su golf está siendo absolutamente imperial. Ha cazado 26 de las 28 calles y 30 de los 36 greenes. Un robot. Deja en pañales la marca de Terminator Kaymer, cuando hace diez años a estas alturas de torneo había cogido 25 calles y 35 greenes. Sencillamente, espectacular.
Aberg ha hecho cuatro bogeys en los dos días. Curiosamente, el primero que ha hecho este viernes, en el hoyo 8, ha llegado en la primera calle que ha fallado esta semana. La siguiente ha sido el 10, pero ha conseguido salvar el par. Su producción de errores es muy baja, pero tiene todo el sentido cuando uno marcha constantemente por la calle y los greenes. Es un martillo pilón.
Veremos cómo aguanta la presión. Desde luego, parece que no va con él. Hoy se movía como pez en el agua en la zona de recogida de tarjetas y con las mil y una entrevistas que tuvo que hacer. La gorra un poco hacia arriba para que la frente pueda respirar y a cumplir con todos los compromisos sin mudar el gesto. Está hecho para esto. Pero claro, no deja de ser el primer europeo que lidera en solitario el US Open desde Kaymer y cuatro más joven de la última mitad de siglo por detrás de Jordan Spieth, Rory McIlroy y Tiger Woods. Casi nada.
Si mantiene este nivel de control brutal sobre sus golpes el sábado y el domingo será difícil derrocarlo. Pero queda mucha tela que cortar aún por delante y la clasificación está muy bonita y muy apretada.
A un golpe de Aberg se encuentran Bryson DeChambeau, Thomas Detry y Patrick Cantlay, a dos están Rory McIlroy, Tony Finau y Matthieu Pavon y a tres está Hideki Matsuyama. Nos detenemos aquí porque la historia dice que entre estos debería estar el ganador. De los últimos 28 US Open, en 26 ocasiones el ganador estaba a tres golpes o menos del liderato a falta de 36 hoyos. Por cierto, ni los más viejos del lugar recuerdan tener a cuatro europeos entre los ocho mejores del US Open en este momento del torneo.
Como dijo Tiger Woods, de momento se ha mejorado el resultado del líder del jueves. Se ha igualado. Se mantiene en -5, con la diferencia de que ayer había dos jugadores y el viernes sólo queda uno. Las condiciones han sido muy parecidas. No ha hecho viento y los greenes seguían bravos y duros, pero mínimamente receptivos.
Este viernes se han hecho 22 resultados bajo par, siete más que el jueves y se mantienen bajo par después de 36 hoyos un total de 15 jugadores, los mismos que el jueves. Nadie duda de que esta cifra será más pequeña después de la tercera jornada. Veremos si se aguantan diez. Todo esperan un giro de tuerca de la USGA, aunque realmente el torneo ni siquiera lo necesita. El espectáculo está siendo sobresaliente.
En cuanto al corte, finalmente entró el +5, por lo Scottie Scheffler jugará el fin de semana. Sale a diez golpes de la cabeza y la pregunta que sobrevuela Pinehurst es si será capaz de ser un factor el fin de semana. Parece difícil, pero hablamos del Número Uno del mundo. Junto a él, se metieron in extremis Tommy Fleetwood, Cameron Young, Dean Burmester, Brooks Koepka, que fuel primero que los metió a todos con un bogey final, y Matthew Fitzpatrick, entre otros.
Entre los que se han quedado fuera destacan Viktor Hovland, Max Homa, Justin Rose, Tiger Woods, Will Zalatoris, Rickie Fowler, Dustin Johnson, Justin Thomas o Sungjae Im.


