Inicio Un pulso agotador a cara de perro

Un pulso agotador a cara de perro

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Hace cuatro años Pablo Larrazábal (+2) entregaba una tarjeta de 66 golpes en la primera jornada del Bridgestone, su mejor resultado en el recorrido Sur del Firestone Country Club en las catorce vueltas de competición que ha completado.

Aquel día, además de pegar un tirazo desde 210 metros en el hoyo 2, par 5, con el que a punto estuvo de conseguir un albatros (eagle dado), Pablo pateó como los ángeles (25 putts). No obstante, hay que puntualizar: el español jugó muy bien, pero casi cuarenta jugadores consiguieron vencer al campo aquel día, aprovechando unos greenes más tiernos que los que se están jugando esta semana.

Aquel fue su mejor resultado en este torneo. Pero la vuelta de este viernes del barcelonés, en un campo mucho más fiero que aquel, quizá tenga más valor, a pesar de haber sufrido, como el jueves, un final descorazonador. Si en la primera ronda cerraba con un doble bogey que destrozaba una jornada trabajada hasta la extenuación, esta vez remataba con dos bogeys en los hoyos 8 y 9 que le impedían firmar la segunda tarjeta por debajo del par de su vida en este campo (entregaba un 70), después de aquel magnífico 66 del 4 de agosto de 2011.

En cualquier caso, visto con la cabeza fría, hay que anotar que el español progresa adecuadamente esta semana. En la segunda ronda ha cogido más calles y ha cazado más greenes, manteniendo además un nivel sobresaliente en las recuperaciones. El pulso es agotador, pero la imagen que está dejando es notable, a pesar de esos finales tan dolorosos. Al fin y al cabo, este 70 es su segunda mejor tarjeta en este campo y, no lo olvidemos, en aquel 2011 hasta 38 jugadores firmaron unos primeros 36 hoyos por debajo del par, justo el doble de los que hay ahora mismo…

Resultados de la segunda ronda del WGC Bridgestone Invitational