Acaba de estrenarse ‘Creed’ en España, la séptima entrega de la saga de Rocky. A Sylvester Stallone habría que obligarle por contrato a prolongar el serial mientras viviera. Gustarán estas películas un poco más o un poco menos, y en la saga las hay mejores, peores y auténticos bodrios, pero no dejan de ser jalones amables de nuestras vidas.
Hitos felices, como el gallo legendario de José Ángel de la Casa, «gol de Señooor». Aquel España-Malta debiera reponerse cada Navidad en la televisión pública. Igual que la final de Wimbledon de 2008 entre Nadal y Federer, convenientemente editada para ahorrarnos los tiempos muertos.
El gol de Iniesta en la final de Sudáfrica también está ya incorporado a ese rastro gozoso de la memoria. Ya hay niños que saben leer, sumar y restar que no habían venido al mundo cuando España se proclamó campeona del mundo, y seguro que han hecho suyo aquel épico momento, como años atrás todos hicimos nuestros los goles de Zarra y Marcelino…



