‘Cura la malaria jugando con tu móvil’. El caso es que hasta tres y cuatro veces había pasado por encima de este titular sin concederle la menor oportunidad, sin leer siquiera le escueta entradilla de la portada, porque además la noticia aparece encuadrada como información subvencionada por una marca…
Lo que faltaba: esto es otro neón inflado o el enésimo capítulo frivolón de la jornada en la red, discurría. Y hay cosas con las que no se juega, sentenciaba.
Hay que reconocer que a muchos se nos ha enquistado el ceño fruncido, helado la mala baba y tensado permanentemente los esternocleidomastoideos. Que serios y feos nos ponemos. En fin, que se ponga como se ponga el panorama no hay que perder la curiosidad ni prejuzgar tanto a diestro y siniestro…
Le venga bien o no a la marca en cuestión, que de hecho le vendrá muy bien y bien que se lo ha currado, resulta que detrás del titular hay una iniciativa genial de proporciones mastodónticas y puede que de interés capital para millones de personas, si de verdad se trata de un proyecto que coge velocidad de crucero y es de largo recorrido. Pero es mucho mejor que se lo explique quien sabe de la cuestión, un joven científico español, Miguel Luengo-Oroz, que es quien ha parido la idea. Así que, si no lo han hecho ya, pinchen y vean este vídeo.



