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David Puig conversa con Ten Golf desde Vietnam donde juega esta semana en el Asian Tour

«Sé que tengo nivel de sobra para estar aquí»

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David Puig
David Puig. (© Golffile | Eoin Clarke)

De Phoenix a San Francisco en un salto, 16 horas de vuelo entre la ciudad del Golden Gate y Ho Chi Minh y, por último, otro paseo hasta la bahía de Cam Ranh. Total, 32 horas de viaje para llegar a su siguiente parada profesional, el International Series de Vietnam del Asian Tour. David Puig charla con Ten Golf desde el lejano oriente. Un repaso al inicio de su primera temporada como profesional, sus actuaciones en LIV Golf y una convicción: «tengo nivel de sobre para estar aquí».

David ha jugado este año tres torneos de LIV Golf. Sus resultados individuales han sido 39º, 21º y 22º en Mayakoba, Tucson y Orlando. Por equipos logró su mayor éxito en la última cita en Florida tras alzarse con el título con los Torque de Joaquín Niemann, Sebastián Muñoz y Mito Pereira. El catalán no está satisfecho con su rendimiento hasta el momento, pero saca conclusiones positivas.

«Ha sido un poco raro. En cada torneo que pasa me voy sintiendo más cómodo, sobre todo desde el tee. Creo que he mejorado mucho y lo más positivo es tengo mucho margen de mejora. Lo preocupante sería tener esos resultados y pensar que has llegado a tu techo. No es mi caso. En los últimos LIV no he tenido opciones de estar arriba, pero sé que tengo nivel de sobra para estar aquí», explica a Ten Golf.

Puig tiene asegurados por contrato siete torneos con LIV Golf este año, o lo que es lo mismo hasta después de Valderrama. A partir de ahí, su continuidad en LIV dependerá de sus resultados y lo que diga su equipo. No parece que haya un criterio fijo. O al menos no lo han comunicado. Es decir, no depende sólo que esté entre los 24 o los 32 primeros del ranking, sino que se analizan más factores. «Es algo que está ahí, está claro y a lo mejor al principio pensaba más en ello, pero ahora ya no tengo tanto estrés, estoy más tranquilo. En tu mente está ese objetivo, pero ha llegado un punto en el que sé que pensar en eso no me va a dar ninguna ventaja. Si lo hago y me va bien, genial, y si no lo consigo, tranquilidad. Tengo nivel de sobra para estar aquí y si no es ahora será más adelante», asegura con convicción.

David sabe que está muy cerca de mostrar todo su potencial en LIV, como ya ha hecho en otros torneos en el pasado, por ejemplo, en estos mismo International Series o en el Open de España. «No he jugado lo bien que me gustaría y sé que he regalado bastantes golpes en los primeros torneos, pero tengo muchas ganas, lo estoy haciendo bien, el juego está en su sitio y sólo necesito un par de semanas donde me salgan bien las cosas. No sé cuando llegará, pero sé que llegará», afirma rotundo.

Con el equipo se siente de maravilla. «Creo que soy una buena aportación para el equipo, pero me centro únicamente en lo que yo puedo hacer. Había visto a Joaco, Sebastián y Mito por televisión y ya sabía que eran muy buenos, pero además hemos encontrado una química muy buena entre todos. Nos llevamos muy bien, hacemos muchos planes juntos y hay una relación excelente también con sus parejas. Al principio estaba nervioso porque no los conocía, pero ha sido muy fácil, cómodo y agradable. Son unos fenómenos y fuera del campo es incluso mejor que dentro, muy simpáticos y buena gente. Dentro del campo son muy buenos. Hay vueltas de prácticas con ellos en que no les ves fallar un golpe. Son muy profesionales y estoy aprendiendo mucho de ellos».

En cuanto a Vietnam, el campo, el KN Golf Links de Greg Norman, le ha sorprendido. Esperaba otra cosa. «Pensaba que iba a ser más estrecho, más apretado, con casas, no sé, es la idea que me había hecho, pero es todo lo contrario. Es bastante abierto y limpio. Me recuerda en cierto modo a El Saler. No es tan ancho como parece, pero no intimida. Después, lo de siempre por aquí, la hierba de los greenes, que es muy dura y afecta mucho a la hora de patear. Jugué nueve hoyos el martes y otros nueve hoyos este miércoles», añade.

Las 16 horas de vuelo entre San Francisco y Ho Chi Minh se le hicieron bastante más cortas gracias a Jon Rahm. Se pudo conectar al wifi del avión y estuvo viendo la ronda final. Además, su caddie es Alberto Sánchez, amigo íntimo de Jon en Arizona State y compañero de habitación, así que iban comiéndose las uñas. «Lo vivimos juntos y fue muy divertido y emocionante. Estábamos muy contentos. Yo he tenido la suerte de conocer a Jon y jugar alguna vez con él y Alberto es un muy buen amigo, así que genial. Es impresionante, pero no me sorprende nada lo que ha hecho. Jugó increíble los 18 hoyos finales». Sin duda, una inspiración para esta semana.