Un año más Mallorca ha vivido un día de cuentas y agonía. Muchas cosas en juego en la gran Final del Challenge Tour. La pelea por el torneo ha viajado rumbo a Noruega de la mano de Kristoffer Reitan, el liderato del ranking anual se lo ha llevado Rasmus Neergaard-Petersen y, por supuesto, el gran sufrimiento ha estado en la pelea por una de las preciadas veinte tarjetas que dan acceso al DP World Tour. Especialmente en los últimos puestos, los que se han decidido este domingo.
Hace un año fue Stuart Manley el que se hizo con la última de las tarjetas tras una larga espera de tres horas en las que decidió irse al hotel y apagar el teléfono. Brandon Robinson Thompson fue el primero en quedarse fuera. Este año el inglés se ha quitado la espina, ha terminado en el puesto 18º y ha conseguido la ansiada tarjeta.
Hoy se ha vivido una situación similar. El danés Lucas Bjerregaard (-2) se ha vestido de Stuart Manley y ha vivido una auténtico calvario con final feliz. Acababa su vuelta a las 12:50 con un acumulado de dos bajo par que le relegaba al puesto 39º del torneo. Pues bien, no ha sido hasta el final del penúltimo partido, a eso de las 16:15, cuando certificaba matemáticamente su tarjeta. Casi tres horas y media de pura angustia. Nicolai Kristensen (-16), su compatriota, era su principal amenaza.
Bjrregaard le debe un ronda a Oliver Lindell (-17). El nórdico ha hecho 66 golpes en la última jornada para acabar cuarto en solitario. Eso ha relegado a Kristensen a la quinta plaza y lo ha dejado sin opciones. Si Nicolai hubiera terminado cuarto en solitario lo habría conseguido. Ha estado a nada de lograrlo, pero finalmente ha sido 28º en el ranking anual. La pelea por esa plaza final tenía a diez jugadores en un puño. Precisamente esa vuelta del finlandés ha impedido a Ángel Ayora terminar en el podio del ranking anual. Un golpe más de Lindell le habría concedido la tercera plaza en la Road.
Bjerregaard respira tranquilo. Hace seis años estaba en las quinielas para jugar la Ryder Cup de Francia y ahora vuelve a ver la luz al final del túnel. El ganador de dos torneos en el DP World Tour llevaba dos temporadas consecutivas bregándose en el Challenge Tour. Hay vida más allá del averno. Hay que tener fe, currárselo y siempre su poquito de suerte.
La otra cara de la moneda ha sido el inglés Jamie Rutherford (-10), el primer jugador en quedarse fuera del ascenso. Una corbata en el último hoyo le impedía colarse en ese momento entre los 22 mejores que conseguían la tarjeta. Es verdad que con los resultados finales no le habría valido ese birdie, habría necesitado algo más, pero en ese momento le dolió como un puñetazo en el estómago.
Entre los nombres que aterrizaban en Alcudia con cierto apuro y que finalmente han conseguido la tarjeta destaca el jovencísimo Martin Couvra (-15). El francés de 21 años ganaba hace un año el Challenge de España, todavía como amateur, y el curso que viene que jugará en la primera división del Circuito Europeo. Llegaba en el puesto 19 del año y con una ronda final de 65 golpes ha terminado séptimo de la Final y 17º en la Road.
Este año sólo un jugador que estaba dentro del corte se ha quedado fuera del objetivo final. El año pasado la desgracia recaló en hasta cuatro golfistas. Sam Hutsby se encontraba hace cuatro días en el puesto 21º y ha terminado en el 24. Una mala semana en Mallorca lo ha dejado sin opciones.



