
«Mi juego es una farsa, tengo engañados a todos». Esta es la reflexión divertida de Alejandro Del Rey (-6) después de rubricar una señora exhibición alrededor de green en la tercera jornada del Hero Dubai Desert Classic. Tarjeta de 70 golpes y, de momento, un hueco en el top 10 en el primer Rolex Series de su carrera.
Las palabras del jugador madrileño tienen mucho que ver con lo que ha ocurrido hoy en el Emirates Golf Club. Es obvio que la seña de identidad de su golf son los drives. Como para no serlo. Su facilidad para pegar 350 yardas, las secas, como él dice, no puede pasar desapercibida. Sin embargo, ha llegado la hora de hablar de su juego corto. Quizá no es tan ‘famoso’ como sus bombas, pero destila la misma o más calidad.
Hay que hacer magia para salir con el par en los primeros nueve hoyos del Majlis course cogiendo únicamente tres greenes en regulación. Tal y como está el rough esta semana y con la velocidad y firmeza que van adquiriendo los tapetes, es obligado hacer perfecto el approach para no cometer bogeys. Del Rey ha estado hoy muy fino. Sus sacadas de búnker en los hoyos 2 y 6 han sido una delicia, ambas con opciones de entrar, los chips en el 1, 7 y 9, canela en rama y, además, cuando hecho falta, como en el 8, el putter ha dicho aquí estoy yo para salvar un par desde unos cuatro metros.
Ni los más viejos del lugar recuerdan nueve pares seguidos de Alex. Por eso, cuando ha caído el primer birdie en el 10 ha sacado el puño y ha respirado aliviado. La racha se rompía por el lado bueno. Ese primer acierto ha impulsado su golf. Ha jugado mucho mejor de tee a green. Lástima el bogey final en el 18, aunque hay que decir que el golfista de La Moraleja ha sido consecuente con su decisión. Es cierto que la bola estaba fea en el rough, que tenía más de 180 metros a pasar el lago contando con el viento en contra, pero su planteamiento ha sido el siguiente: «el golpe de colocación no es sencillo, si la tiras a apurar te puedes ir al agua, si la dejas a 90 metros no es una posición de bandera fácil para dejarla cerca con el tercero y tal y como estaba aprochando hoy sabía que el birdie era muy factible dejándola en cualquier sitio alrededor de green. Me la he jugado con el hierro 4 con todas sus consecuencias y me he dicho que si se iba al agua no me iba a enfadar», explica a Ten Golf. Y así ha sido. No se ha enfadado. Ha asumido que el golpe se puede fallar y que la estrategia era correcta.
Del Rey peleará este domingo por un valioso top 10 en Dubai, algo a lo que aspiran también Pablo Larrazábal (-4), que está echando de menos esta semana su proverbial juego corto, Rafa Cabrera Bello (-4), Santi Tarrio (-3) y Sebastián García Rodríguez (-2). Todos ellos han conseguido este sábado no perder la batalla con el campo, algo que se puede considerar valioso debido a las duras condiciones que presenta.
Por contra, Manuel Elvira (PAR), Adrián Otaegui (+1), Nacho Elvira (+2) y Jorge Campillo (+3) han perdido posiciones en una mala jornada. A Elvira, que jugó con Del Rey, no le ha salido nada. El día se torció a partir del segundo golpe del hoyo 3. Ha tocado sufrir. Mañana tendrá la oportunidad de tomarse la revancha.


