
– No ha sido la vuelta final que Alex del Rey había dibujado en su cabeza. Viva Perogrullo. Es obvio que no descubrimos nada, pero su tarjeta de 77 golpes este domingo en la última ronda del Hero Dubai Desert Classic, su peor registro en cuatro meses, ha escocido. Eso sí, sin dramas, sin angustias y sin pérdida de papeles. Acabar en el puesto 38º saliendo décimo ha sido un palo, por supuesto, pero lo ha encajado con serenidad. Toca recomponerse, aprender y volver más fuerte. Si alguien sabe hacerlo es él, que sacó la tarjeta del DP World Tour a través de la Escuela apenas cuatro días después de llevarse el disgusto de su vida en la Final del Challenge Tour.
Es muy sencillo hacer la siguiente lectura: primer Rolex Series de su carrera, sale el domingo con opciones de ganar, o al menos de hacer algo muy gordo, y juega con un first class como Adam Scott. También era la primera vez. Muchas cosas para digerir en muy poco tiempo. Si a todo ello, le añadimos un inicio de vuelta abrupto (seis más en siete hoyos), el asunto se complica mucho más. Del Rey asegura que no estaba nervioso, pero sí admite que trató de forzar más de la cuenta para restar golpes después del mal inicio. No es una buena receta en este campo. Si vas a por el Majlis course, lo normal es que te cace, sobre todo este domingo, con las banderas picantes, los greenes duros y muy rápidos y el viento dejándose sentir.
El mal inicio ha sido cuestión de detalles. Se le ha escapado un putt muy corto en el 1 para par, ha intentado hacer más de la cuenta en el approach del hoyo 2 desde la derecha del green y ha terminado en el búnker y a su segundo golpe en el hoyo 3 le ha faltado un metro y medio para ser excepcional y dejarse una opción de eagle. A partir de ahí, ha forzado la máquina para recuperar y el campo no se ha dejado. «Me pasó algo parecido en la tercera ronda del Open de España en Madrid. No estaba nervioso ni nada, pero empecé mal, forcé un poco más para restar y me salieron más bogeys», ha contado a Ten Golf. Al menos, ha terminado con dos birdies para quitarse un poco de mal sabor de boca.
Sea como fuere, hay muchas más cosas positivas que negativas esta semana. Lo sabe. Aprenderá de lo de hoy como siempre hace y seguirá mejorando. El juego está ahí. Por lo pronto, aún no ha terminado enero y ya tiene prácticamente la mitad de la tarjeta asegurada. No es poco, aunque para él no sea suficiente. Por cierto, buen rollo con Scott, pese a que no hablaron mucho. Le contó una primicia. En los próximos días el australiano va a probar los hierros Srixon.
– Santi Tarrio ha enderezado el mal inicio de temporada que tuvo en Sudáfrica. Acabó undécimo en Mauricio y ha sido top 25 en Dubai. No ha jugado sobre par en toda la semana, un asunto muy serio si tenemos en cuenta que sólo cuatro jugadores han hecho cuatro vueltas bajo par (McIlroy, Meronk, Scott y Shinkwin). Es cierto que su final le ha dejado un mal sabor de boca. Doble bogey al 18. Con su humor habitual, definía así el desenlace: «he pegado un sapo en el tercer golpe y me he puesto a tirar billetes al lago», en referencia al dinero que ha dejado de ganar con este doble bogey. Ya que él consigue tomárselo siempre con ironía y humor, le ponemos la cifra. De haber hecho par en el 18, Tarrio habría acabado decimosexto empatado y había ganado 23.158,32 euros más. En cualquier caso, temporada lanzada para el gallego tras una semana muy sólida, con sólo nueve bogeys en 72 hoyos.
– Pablo Larrazábal puede ganar el International Swing. Ocupa la quinta plaza en este mini ranking y quedan seis torneos por jugarse, hasta el segundo de Sudáfrica, segundo fin de semana de marzo. La buena noticia es que de los cuatro que tiene por delante sólo Thriston Lawrence va a volver a jugar torneos de esta mini gira. Los otros tres se van a Estados Unidos: McIlroy, Meronk y Fleetwood. La mala noticia es que McIlroy le saca casi 850 puntos, por lo que para superarlo no le valdría, por ejemplo, con ganar un torneo y quedar segundo en otro… Heavy. El ganador del International Swing se lleva un bonus de 200.000 euros.
– Por cierto, si ven que los números que suma Rory McIlroy en la Race to Dubai y en el International Swing no coinciden pese a que ha jugado los dos torneos de Dubai valederos para ambas clasificaciones, no se vuelvan locos. La razón es que los Rolex Series, a efectos únicamente de los swings que se han estrenado este año en el DP World Tour, reducen su bolsa de puntos a 5.000 en lugar de los 8.000 que tienen para la Race to Dubai.
– Un dato más sobre la Race to Dubai. Con lo que ha sumado Rory en los dos torneos de Dubai ya tiene asegurada la Final de Dubai 2024. Es más, si cogemos la clasificación del año pasado, habría quedado en el puesto 30.
– Hablando del Rory. El norirlandés ha dado unos curiosos saltos históricos en el tiempo en su rueda de prensa posterior al triunfo. Se ha remontado a 2006, la primera vez que jugó aquí como amateur. «Es curioso porque fallé el corte y me dieron una credencial de prensa para ir por dentro de las cuerdas el fin de semana. Recuerdo que vi a Thomas Bjorn, Ernie Els y Tiger Woods. Hoy, 18 años después, Thomas es mi capitán de la Ryder (así en presente hablan de todos los capitanes que han tenido), a Els le compré una casa y tengo una muy buena relación con Tiger. Para mí el legado es todo. No existe una mejor manera de medir el éxito que mirar la peana de este trofeo y ver mi nombre junto al de ellos y otros grandes campeones».


