Alejandro del Rey (-8) ha entregado este viernes una tarjeta de 70 golpes en la segunda ronda del Bahrain Championship y se ha colocado en la cuarta posición en solitario, a un solo golpe del liderato que comparten Dylan Frittelli (-9), Jesper Svensson (-9) y Joel Girbach (-9). El madrileño ha firmado cuatro golpes más que ayer y, sin embargo, la sensación de satisfacción es igual o casi superior a la del jueves. ¿Tiene sentido esto? Todo.
Del Rey se ha quedado a metro y medio de poner en un marco de oro la ronda de hoy. Lo ha evitado ese metro y medio de putt para par que se le ha escapado en el hoyo 18, el último del día, y que le ha impedido rubricar una vuelta sin bogeys. Algo así, un día como hoy, y para un jugador de sus características, habría sido casi una gesta. Y no lo decimos nosotros. «Si hubiera metido ese putt, conociéndome, diría que habría tenido más mérito la ronda de hoy. Con ese bogey lo vamos a dejar en empate», asegura a Ten Golf.
El asunto es que las condiciones de juego, tal y como se les anunciamos el pasado martes, se han puesto muy complicadas en el Royal Golf Club de Baréin. Apareció el esperado viento, sopló a raudales y obligó a los golfistas a hacer equilibrismos para acabar bajo par. Sólo 32 jugadores le han ganado al campo, algo menos de una cuarta parte. Sirva como ejemplo lo que le ocurría a Sebas García en los hoyos 3 y 13, dos pares 5: pegó drive de primero, drive de segundo y aún le quedan 40 y 90 metros para llegar a green. Concretamente, su drive en el 13 fue de unos 213 metros. Su media en lo que llevamos de temporada es algo más de 260 metros. Hagan los cálculos.
Lo más sobresaliente de la vuelta de Del Rey es que casi no ha sufrido. Y no es una manera de hablar. Los putts de par más largos que ha tenido que embocar han sido de metro y medio en el 15 y en el 18, ambos con suerte dispar. Hay que jugar muy bien al golf para no meterse en líos en una jornada tan ventosa. Alex ha jugado en control todo el día, apretando cuando podía y usando la cabeza. Ha sido una prueba de madurez superada con sobresaliente, así como una demostración de que, al menos en los dos primeros días, su juego largo ha estado muy bien engrasado.
Del Rey se mete en el fin de semana de Baréin peleando por la victoria. Lo mismo se puede decir de Sebastián García (-5). De madrileño a madrileño. Su distancia de cuatro golpes es perfectamente enjugable en los 36 hoyos que restan. Además, Santi Tarrio (-1) y Pablo Larrazábal (PAR) han superado el corte.
La realidad es que Baréin ha sido algo cruel con los españoles en el día de hoy. Hasta cuatro de los nuestros, los hermanos Elvira, Iván Cantero y Rafa Cabrera Bello se han quedado fuera del corte por un solo golpe. En honor a la verdad, a excepción de Nacho, todos han acabado con birdie en su último hoyo, por lo que tampoco lo han tenido tan a la mano. Lo del mayor de los Elvira sí ha sido más cruel, ya que ha hecho tres putts en su último hoyo para quedarse fuera. Sin opciones se quedaron Adri Arnaus, Adrián Otaegui, Ángel Hidalgo y Jorge Campillo. Es el primer corte que falla el extremeño desde el Alfred Dunhill Links Championship. Se quiebra una racha de ocho consecutivos.
Más allá de los españoles, hay que destacar la buena salud de la que goza la alianza entre el DP World Tour y el PGA Tour, al menos en lo que respecta a resultados. Si en Estados Unidos era Matthieu Pavon quien ganaba hace unos días, esta semana en Baréin tenemos arriba a Frittelli, empatado en cabeza, y Harrison Endycott, a dos golpes del liderato. Ambos han entrado en el torneo por la categoría reservada a los jugadores del PGA Tour que acabaron el año pasado entre el puesto 126 y 200 de la FedEx Cup.



