Inicio Grandes Circuitos DP World Tour Del Moral y Larrazábal, juntos en una misión muy complicada

Del Moral y Larrazábal, juntos en una misión muy complicada

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James Morrison (-16) le ha ganado la partida a Rafael Cabrera Bello (-10) en la tercera jornada del BMW International Open y saldrá como líder en solitario a la ronda definitiva. La última vez que el inglés se vio en una posición similar ganó el Open de España mostrando gran aplomo en un campo bravo, El Prat, donde había que hilar muy fino para no meterse en problemas. Un sólido precedente, sin duda.

Aunque en el GolfClub München Eichenried el reto parece otro: seguir haciendo birdies como si no hubiera un mañana, porque cualquiera con un día inspirado en los greenes puede hacerte un roto si te duermes. Justo lo que le ha pasado a Cabrera Bello, que sigue sin encontrar el modo de redondear una semana, un torneo.

El problema, además, no solo fue que Rafa no encontrara el hoyo, sino que además, mediada la vuelta, comenzaba a tener problemas con el juego largo y a sumar bogeys. Mañana todavía tendría una remota opción si recuperase la versión de jueves y viernes. Sea como sea, debe centrarse en rematar otra buena semana, aunque el triunfo se haga esperar demasiado, porque hay otros objetivos importantes en el horizonte, como el de consolidar y mejorar su posición dentro del top-100 del mundo, de cara al PGA.

Carlos del Moral (-11) y Pablo Larrazábal (-11) saldrán el domingo juntos en el antepenúltimo partido, a la caza y captura del líder. El valenciano, con la mejor tarjeta del día, 65 golpes, se ha ganado a pulso esta buena oportunidad, aunque todo sea dicho: ambos están a una distancia en la que también dependes de que el líder no tenga un buen día.

Del Moral es un jugador con mucho birdie en la bolsa. Siempre ha sido así, porque es arrojado y certero casi con cualquier hierro en la mano, aunque eche de menos demasiadas veces esa consistencia que de verdad termina de separar a los buenos de los muy buenos. En las últimas semanas su juego ha tenido más enjundia de la que han mostrado los resultados y tiene ahora una buena oportunidad de sumar en serio y, por tanto, de hacerse fuerte con los mejores. Hoy finalizaba con un bogey en el 18 que afeaba un tarjetón y un gran día de golf, pero se ganaba en todo caso el derecho a reclamar toda la atención.

Larrazábal está más curtido en estas lides. Son muchos domingos ya en su carrera los que acumula saliendo el domingo en los últimos partidos, así que por ahí no lo puede coger el toro. Otra cosa será que luego las cosas no salgan como uno quiere. El catalán ha salvado un buen día después de ponerse sobre el tee del hoyo 1 ciertamente preocupado. Unas malas sensaciones durante el calentamiento tenían la culpa. Era uno de esos días en los que, sin saber bien por qué, el swing despierta ligeramente cruzado. Pero conseguía salvar los primeros hoyos sin demasiado daño (bogey en el 3) y luego, poco a poco, iba entrando en faena. Pablo tiene muy claro el plan dominical, que lo mismo sirve para él, como para Del Moral y Cabrera Bello: «hay que empezar rápido y fuerte. Hacer tres birdies o algo así por los primeros seis o siete hoyos para tratar de meter algo de susto en el cuerpo al líder, aunque si Morrison juega mañana otra vez cinco o seis abajo va a ser imposible», comentaba a los compañeros de prensa del European Tour.