
Rikuya Hoshino (-14) ha ganado el Commercial Bank Qatar Masters después de firmar una tarjeta final de 68 golpes, con un golpe de ventaja sobre el francés Ugo Coussaud (-13). Que haya ganado Hoshino esta semana tampoco sorprende una barbaridad, teniendo en cuenta sobre todo lo extraordinariamente bien y valiente que ha pateado en unos greenes tan delicados como los del Doha Golf Club. Otra cosa, bien mirado, es que haya ganado un japonés…
Hoshino, de 27 años, ha jugado hasta la fecha sólo 34 torneos del DP World Tour, pero es que además es sólo el cuarto jugador nipón que consigue cantar victoria en los 52 años de historia de este circuito. El primero fue Isao Aoki, en 1983, toda una leyenda; después vino la era de Hideki Matsuyama, otra leyenda viva y en acción, que ganaba dos campeonatos del mundo (WGC) en 2016 y 2017, además del Masters en 2021. Y aquí viene lo bueno: en apenas seis meses han llegado dos triunfos más, uno a cargo de Ryo Hisatsune, que ganaba el Open de Francia el pasado septiembre, y este de Hoshino en Qatar.
Algo se está moviendo en el imperio del sol naciente. Y es algo importante. Cada vez están saliendo más jugadores, la mayoría muy jóvenes, que al fin parecen sobradamente preparados para grandes hazañas, más allá de la imponente figura de Matsuyama, al que se venera (casi se le adora…) en Japón. Es posible, incluso probable, que precisamente el triunfo de Hideki en Augusta fuera el último gran detonante. Lo dicho: seis victorias niponas en 52 años de historia del DP World Tour y tres de ellas, la mitad, a cargo de Matsuyama, las más importantes, pero dos de esas seis han caído en los últimos meses… Hisatsune, de 21 años, campa ya con cierta naturalidad en el PGA Tour y Nakajima, de 23, que también ha jugado en Qatar esta semana, viene pisando fuerte, por citar sólo a los mejores en el ranking mundial.
Espléndida cuarta ronda en Doha, con una meteorología cambiante y puñetera, ahora llovía, ahora no, ahora soplaba mucho el viento, ahora un poco menos, y numerosas alternativas, aunque en realidad Hoshino y Coussaud se han mantenido siempre arriba, de principio a fin. El escocés Jamieson (-12) firmaba un 65 y ponía un primer gran resultado en la casa club, y ya en los últimos partidos el jovencísimo Tom McKibbin (-11) también parecía con capacidad para disputar el triunfo, aunque finalmente no fuera así. Por detrás de estos cuatro hombres se metía en quinta posición Jorge Campillo (-10), para no faltar a la costumbre del golf español, que siempre acaba presumiendo de alguna gran actuación en estas tierras. En honor a la verdad, hoy ningún jugador de la Armada ha estado realmente en la pelea. Precisamente era Campillo quien partía más cerca de la cabeza, pero un arranque de vuelta desordenado, con bogeys tempraneros en los hoyos 1 y 3, lo alejaba ya casi definitivamente. Luego, por los segundos nueve, se maquillaba el asunto para no hacerle un feo a la tradición: un parcial de cinco menos del extremeño, que bien podía haber sido mejor (vaya con esa bola que se quedaba colgando del borde de la cazoleta en el 14) volvía a dispararlo en la tabla, aunque ya casi sin margen para de verdad meterle las cabras en el corral a los del partido estelar.
Sea como sea, también hay que contar con un notable balance final de los Nacho Elvira (-7), Alex del Rey (-6) o Pablo Larrazábal (-15), todos ellos dentro del top 25. Y destacar asimismo el buen registro final de Manu Elvira (-1), 70 golpes, obtenido probablemente cuando peores condiciones de juego se daban.


