
Vamos primero con la teoría. El Durban Country Club, escenario del Open de Sudáfrica, es bastante corto y tiene mucho peligro a ambos lados de la calle. Mucho peligro es bola perdida o injugable. Poca broma. Lo lógico, por tanto, es guardar el driver a buen recaudo en la habitación del hotel y pegar tanto hierro como se pueda desde el tee para asegurar la calle sin correr más riesgos de los estrictamente necesarios. Como el campo no es muy largo, no hay después grandes distancias para tirar a green.
Pero claro, una cosa es la teoría y otra bien distinta después es la práctica. Si el driver es el mejor palo de tu bolsa, por qué no vas a utilizarlo por muy estrecha que sea la calle. Quién dijo miedo. Este ha sido el plan desplegado por Iván Cantero (-4) y Rafa Cabrera Bello (-4) en la primera ronda del torneo celebrada este jueves y el resultado ha sido fantástico. Dos tarjetas de 68 golpes y metidos arriba en la clasificación. La primera jornada no se ha podido completar por falta de luz. El juego ha comenzado con algo más de tres horas de retraso por los trabajos que se han llevado a cabo para recuperar el campo tras las intensas lluvias caídas en los días anteriores. Aún hoy se veían restos de ese agua con algunas calles bastante encharcadas.
Lo que se escuchaba en la trastienda del torneo es que no se iba a pegar mucho drive esta semana, sin embargo, Cantero y Rafa han tirado de él en diez ocasiones cada uno. Los dos han salido con hierro únicamente en los hoyos 1, 7 y 9 (más allá de los pares 3, obviamente), mientras que Iván ha pegado el mini driver en el 14 y Rafa ja guardado el driver también en el 13, un par 4 en el que los pegadores se pueden arriesgar a tirar a green.
Sirva con curiosidad que Cantero ha salido en tres hoyos con hierro y ha fallado dos calles, en el 1 y 9, mientras que con el driver no se ha metido en ningún problema serio. Ha cazado siempre calle y sólo en una ocasión ha terminado en el semi rough. Son las diferencias entre la teoría y la práctica. Hay mil estrategias en un campo de golf y la clave es saber elegir cuál es la que mejor te puede venir en cada momento.
Cantero y Rafa han sabido exprimir la estrategia del quién dijo miedo. El asturiano ha hecho seis birdies, cuatro de ellos en los pares 5, y dos bogeys. Aún le podía haber hecho alguna menos al campo, pero ha tripateado en el 18, par 4 que cazó de uno, y se le ha escapado una buena oportunidad de eagle en el hoyo 3 desde unos tres metros. Por su parte, Cabrera Bello ha hecho cinco birdies y un solitario bogey. El canario sí ha aprovechado el 18 y sólo ha tropezado en el 1, el hoyo más complicado del campo.

Los dos han empezado a tres golpes de los líderes el zurdo inglés Sam Bairstow (-7), el sueco Fredrik From (-7) y el veterano sudafricano Darren Fichardt (-7), al que aún le quedan cuatro hoyos para completar su vuelta. La historia de From es curiosa. Empezó a jugar de niño al golf, pero pronto se decidió por el motocross y abandonó los palos. Cuando se cansó del motor se metió en ciencia políticas y ejerció en el parlamento escandinavo. Una vez se hartó de la política, cita textual de From, volvió al golf. Eso fue con 30 años, en 2016. Desde entonces juega en el Sunshine Tour y el Challenge. Tiene 36 años recién cumplidos y aún no ha ganado un torneo, aunque ha estado cerca en varias ocasiones. Asegura que el dinero es importante en la vida, pero ninguna sensación puede superar a la de lograr una victoria.
En cuanto al resto de españoles, Joel Moscatel (+1) y Alex del Rey (+2) han comenzado sobre par. Resultados que les van a obligar a remar este viernes para pasar el corte. Entre los que no han terminado, Alfredo García Heredia (-2) tiene todavía cuatro hoyos por delante, a Jorge Campillo (-1) le quedan todavía diez y a Manu Elvira (+1) y Ángel Ayora (+3) le restan once hoyos.


