Jesper Svensson (-17) ha ganado el Porsche Singapore Classic después de firmar una tarjeta explosiva de 63 golpes en la última jornada, igualando el récord del campo, y de derrotar en el tercer hoyo de desempate al tailandés Kiradech Aphibarnrat (-17), que a su vez había firmado un 64 para poder jugársela en el cara a cara ante el sueco.
Es la primera victoria de Svensson en el DP World Tour, con 28 años recién cumplidos. No es, por tanto, un niño prodigio, sino más bien un extraordinario trabajador de lo suyo que ha ido dando los pasos adecuados, quemando etapas y casi siempre avanzando hacia adelante desde que se hiciera profesional en el verano de 2019, después de cursar estudios universitarios en Estados Unidos.
Es un jugador poderoso, pega muy duro desde el tee, pero hoy ya es mucho más que sólo eso, es un jugador muy consistente, preparado para lo que toque. No en vano, después de ganar el año pasado un torneo del Challenge, acumulaba hasta cinco segundos puestos en los últimos nueve meses, tres en el Challenge Tour y dos más en el DP World Tour, y en la presente temporada ya llegaba a Singapur en undécima posición de la Race To Dubai (ahora se colocará tercero). No ha sido su triunfo, para entendernos, un pelotazo más o menos sorprendente, sino más bien fruta madura que antes o después tenía que caer del árbol.
Hoy no era ni siquiera favorito en la parrilla de salida de la cuarta ronda, pues salía a cinco golpes de los líderes, pero arrancaba con dos birdies y un eagle y enseguida se metía de lleno en la lucha. Ha sido capaz de firmar dos eagles en esta ronda final, con mención especial para el del hoyo 14, un par 5 muy largo donde no era tan sencillo llegar de dos a green y dejarse una buena opción. Antes, en el 13, otro par 5, también había pateado para eagle, y lo mismo haría en el 18, el último hoyo largo del recorrido…
Terminaba, además, jugándose los bigotes con un gran disparo en el 17, el intimidante par 3 con green en isla del Laguna National Golf Resort Club, directo a por el trapo, donde sacaría un birdie que de verdad marcaba las diferencias (sólo ha habido nueve birdies en este hoyo en la ronda final). Después, en el play off ante Aphibarnrat, iba a llevar casi siempre la iniciativa y a aprovecharse de una cadena de errores finales del tailandés para ganar con un par.
Svensson se hizo como pro en la Nordic League, donde conseguía ganar en 2020 un torneo. Acto seguido pasó tres temporadas en el Challenge, donde al fin ganaba también un torneo el año pasado y ascendía sobrado a la primera división, donde también ha cantado victoria ya en muy pocos intentos, tirando las puertas abajo de una en una, aunque también acortando cada vez más los plazos… Veremos a ver si el siguiente escalón no es el PGA Tour en 2025. Desde luego apunta a tal objetivo. De momento, además, ha dado un paso de gigante para disputar su primer Grande, el PGA del próximo mes de mayo.
El mejor español ha sido Alejandro del Rey (-12), que ha finalizado en una notable séptima posición después entregar una tarjeta de 68 golpes. El madrileño, en realidad, estaba realizando una operación muy similar a la de Svensson, pues se había metido de lleno en la pelea por la victoria con un parcial de cinco menos en los primeros diez hoyos. En ese momento se había situado a un solo golpe de la cabeza, pero dos bogeys inmediatos en los hoyos 11 y 12 lo devolvían a una posición más templada y luego ya no iba a ser capaz de poner de nuevo en marcha la maquinaria. Buena semana la suya, en todo caso. Como ha sido también para Adri Arnaus (-9), que no estaba sobrado esta temporada de grandes resultados y que ha jugado cuatro rondas seguidas por debajo del par después de mucho tiempo sin conseguirlo (la última vez, antes de esta semana en Singapur, en Ras Al Khaimah 2023, hace más de trece meses). Iván Cantero (-4) cerraba con una buena ronda de 69 golpes, mientras que Ángel Hidalgo (+3) ha pagado muy caro un quíntuple bogey en el 16.



