Es la primera vez que comparten una ronda de prácticas en un torneo, aunque hayan salido a jugar juntos muchas veces. Lo han hecho hoy en el Emirates Golf Club de Dubai, donde se están preparando para disputar a partir del jueves el Hero Dubai Desert Classic. Es la primera vez, de hecho, que coinciden juntos en un torneo del circuito europeo… Bueno, del circuito europeo y de cualquiera: nunca habían competido en el mismo torneo. Nacho Elvira (Santander, 1987) y Manu Elvira (Santander, 1996) se llevan nueve años y medio y hasta hoy sus trayectorias no habían unido las líneas, pero al fin lo hacen. Y a ambos les parece más que interesante la feliz conjunción.
“Esta semana cada cual ha organizado el viaje a su manera, porque están aquí mi mujer y mi hija y él ha venido con su pareja, pero seguro que a lo largo del año vamos a compartir muchos vuelos, hoteles y lo que haga falta”, explica Nacho, que ejerce de buen hermano mayor, sin dar mucho la brasa, como suele decirse. Y que de verdad, no hay postureo ninguno, se siente orgulloso de verse junto a su hermano menor en la primera división del circuito europeo.
No es algo que suela darse. Aunque en la historia del golf español haya casos muy sonados. Es obligatoria la referencia a la leyenda de los dos hermanos Miguel, Ángel y Sebastián, y también a los hermanos Garrido, Antonio, Patricio y Germán, o a la saga de los Piñero, Manuel, Juan Carlos y Alfonso, la de los Gallardo, Ángel, Jaime y Rafael, y por supuesto la de los Ballesteros, con Baldomero, Manuel, Vicente y Seve (los cuatro Ballesteros coincidieron, por ejemplo, en el Open de Madrid de 1975, donde también jugaron los tres hermanos Garrido antes citados). La más reciente coincidencia de dos hermanos en un torneo del circuito europeo, eso sí, la protagonizaba la segunda generación de otra saga de renombre, la de los Cañizares, Alejandro y Gabriel. Es el turno de los Elvira.
“Si yo tuviera el driver de mi hermano ganaría unos cuantos torneos cada año”. La sentencia, seguramente algo exagerada, es de Nacho. Y eso que la pronuncia después de que Manu falle la calle del hoyo 9, para que no haya sombra de oportunismo en el comentario. Es cierto que una de las grandes virtudes del menor de los hermanos es la consistencia en el juego largo. Además, las cosas como son, Manu va más largo. Cuando el mayor, Ignacio, la empala de dulce, todavía puede discutirle alguna salida, pero en líneas generales es el más pequeño quien llega más lejos, sin discusión. No hay problema: “eso de alegrarte de verdad cuando gana la gente que quieres aquí cobra su máxima expresión. Si él gana todos los torneos y yo quedo segundo, encantado”, explica Nacho.
Manu se estrena en un torneo junto a su hermano, pero también lo hace en uno de las Rolex Series. Anda con los ojos bien abiertos, pero no parece, desde luego, superado por los acontecimientos. Y es que esta es, en realidad, su sexta aparición en un torneo del circuito europeo, mientras que Nacho ya lleva 263 a sus espaldas y una victoria. Manuel, en todo caso, ya ha sumado sus buenos puntos en la presente temporada, sobre todo con aquel duodécimo puesto en el Joburg Open. Este año van a hartarse de verse y hasta llegará el día en el que compitan juntos en el mismo partido, quién sabe si no ocurrirá esta misma semana… Para eso están los duendes del golf, siempre atentos a cualquier pirueta.



