La disputa entre Jon Rahm y el DP World Tour cada día se parece más a la película ganadora de los Oscar en 2026. Sí, una batalla tras otra. La primera ha sido ganada por el DP World Tour. Al menos, eso puede deducirse de las palabras de Rahm este sábado al acabar la tercera ronda del LIV Golf Sudáfrica y después de retirar la demanda contra el DP World Tour.
Jon retira la demanda y tendrá que pagar las multas para volver a jugar en el DP World Tour
Por primera vez desde que empezó esta historia, el golfista de Barrika se ha mostrado dispuesto a pagar las multas que tiene pendientes. Ahora, eso sí, queda la otra batalla. ¿De qué manera se sustituyen esas multas? El DP World Tour pide a Jon añadir dos torneos más en su calendario de mínimos en el Circuito Europeo (lo mismo que ha acordado con el resto de jugadores de LIV Golf) y Rahm pide dejarlo en cuatro, como siempre ha estado. De momento, Jon no está dispuesto a cruzar esa línea.
En cualquier caso, las palabras de Jon ayer en Steyn City deben verse como una distensión o desescalada. Se ha eliminado una línea, por lo que se está un poco más cerca del acuerdo. De hecho, el golfista español asegura que está dispuesto a sentarse a negociar de nuevo cuando sea necesario.
“Seguimos intentando hablar con ellos y negociar qué es lo mejor para ambas partes. Ya se lo he dicho y puedo repetirlo. Nos ofrecieron un acuerdo que no creo que fuera el adecuado, pero si lo cambiaran para que yo jugara un mínimo de cuatro torneos —no me parece justo que estén exigiendo a la gente jugar más golf del que ya se requiere según el acuerdo que tienen con ellos—, entonces firmaría con ellos. Eso significaría que se pagan mis multas por firmar y que obtengo la autorización para jugar LIV Golf este año», explica.
La clave está en esa frase final de este extracto de sus declaraciones. «Eso significaría que se pagan mis multas». Es la primera vez que expresa en alto esta posibilidad. Es más, hasta ahora se había negado bajo el argumento de que le parecían injustas… por lo mismo que le parece injusto que le pidan jugar dos torneos más. El fondo de la cuestión, realmente, no cambia. Jon cree que no debe ser sancionado por jugar en LIV Golf… y mucho menos por no jugar torneos del DP World Tour que nunca ha jugado o iba a jugar.
Sea como fuere, y nos parezca más o menos coherente la postura, la realidad es que Jon ha cedido en un aspecto. Deja la puerta abierta a pagar las multas. Eso es precisamente lo que le pedía hace unas semanas Justin Rose. O el mismo Rory McIlroy, cuando dijo aquello de que Rahm y Hatton tenían una buena oportunidad de demostrar que realmente estarían dispuestos a pagar por jugar la Ryder Cup. Por cierto, las multas, como todo el mundo sabe, no saldrían del bolsillo de Rahm, sino que serían abonadas por LIV Golf, razón por la que aún se entendía menos su empecinamiento en no solucionar este punto.
Superado el escollo de las multas, queda el siguiente. Jon y el DP World Tour volverán a sentarse a negociar para ver en qué queda el castigo por jugar en LIV Golf. La propuesta del Circuito Europeo ha sido cambiar las multas por el compromiso de jugar dos torneos más, circunstancia que Jon no quiere firmar bajo ningún concepto en estos momentos.
“No parece que deba ser una decisión muy difícil para ellos, pero al parecer esos dos torneos extra son donde están marcando la línea y yo ya les he dicho que no estoy dispuesto a jugarlos. Nunca he jugado más de cuatro torneos del DP World Tour. Creo que el año que más jugué fueron cinco y por circunstancias especiales. Como he dicho, mi plan es jugar en Europa, en el DP World Tour, al final del año, y están el Omega, el Irish Open, Wentworth, creo que el Open de Francia, el Dunhill y el Open de España. En ese tramo, lo más probable es que juegue mis cuatro torneos, y quiero estar ahí. Obviamente, voy a estar en España. Eso siempre va a ser el gran momento del año para mí en ese sentido», señala.
DeChambeau mantiene a raya (de momento) los valientes ataques de Rahm y Puig
Así las cosas, esto es lo que hay que negociar antes de termine esta temporada. Veremos si cede alguien y cuánto cede. ¿Se acabará cerrando en cinco, tal y como se publicó en Ten Golf hace ya varias semanas? Pues la verdad es que tiene toda la pinta. Dependerá, obviamente, de hasta dónde llega la obstinación de las partes. El DP World Tour tiene un problema de justicia a la hora de ceder. El resto de jugadores ha firmado dos más. Por otro lado, Jon entiende que su peso en el equipo de la Ryder Cup le hace merecedor de un trato especial.
Veremos en qué acaba todo. Ahora mismo, hay plazo de sobra para volver a sentarse a negociar. Jon no volverá a jugar hasta septiembre un torneo del DP World Tour. Existe ese margen para afrontar la nueva batalla. Recuerden que Jon deberá cumplir este año el mínimo de torneos para mantener su membresía en el Circuito Europeo y poder disputar así la Ryder Cup en 2027. Aquí radica el meollo del conflicto. Para cumplir ese mínimo, antes tendrá que llegar a un acuerdo.



