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Sam Horsfield gana el Celtic Classic, su segunda victoria en quince días

Que el circuito europeo disfrute de Sam Horsfield mientras pueda…

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Sam Horsfield posa con el trofeo de campeón del Celtic Classic. (© Golffile | Phil Inglis)

Sam Horsfield (-18) se ha llevado el Celtic Classic y consigue así en apenas quince días su segunda victoria en el European Tour. El inglés, igual que en la jornada del sábado, ha mostrado una madurez impropia de su edad y, sobre todo, que no cuadra nada con el perfil impetuoso e irregular que hasta hoy teníamos de este jugador. Se ve que aprende rápido, lo que unido a sus múltiples capacidades como golfista y, en general, al poderío de su juego, lo convierten en un rival temible para cualquiera. Si ahora mismo hubiera que apostar, habría que hacerlo a favor de que Sam Horsfield está llamado a hacer grandes cosas, esas que distinguen a los buenos de los muy buenos…

Horsfield, como si fuera un veterano curtido ya en mil batallas…

Antes y después del largo parón por culpa de las inclemencias meteorológicas el inglés ha dominado la situación con un cuajo y una presencia de gran campeón. Primero relevaba sin demasiados problemas a Connor Syme (-16) en el liderato, gracias a un gran arranque con tres birdies en los primeros siete hoyos. Después, una vez se había achicado el agua del Twenty Ten course y se reanudaba el juego, se mantenía en lo más alto de la tabla con oficio, solventando las dificultades (que las tuvo, porque nunca es fácil ganar), sin perder nunca el control y, por cierto, con un manejo del putt excelente.

Hay profesionales y sabios del golf que incluso llegan a preguntarse si este deporte, en realidad, no convendría jugarlo al revés… Esto es, que los diestros se manejaran a zurdas y los zurdos a diestras. Es una teoría, nada nueva, que se apoya en complicados fundamentos técnicos (y casi de la propia física), nadie vaya a creerse. Algunos jugadores, por supuesto, son buena prueba de ello. El nombre de Ben Hogan es el primero que viene a la cabeza, un zurdo que jugaba a diestras. O el de Phil Mickelson, un diestro que juega a zurdas. Hay muchos más, por ejemplo Henrik Stenson, un zurdo que juega a diestras. Pues bien, por si sirve de algo, Sam Horsfield, zurdo también, viene a apoyar o refutar esta teoría, en la que por supuesto nunca habrá acuerdo, ni falta que hace.

Sam Horsfield deja de ser sólo un atronador murmullo de casa club

A partir de este mismo momento, lo que hay son unas ganas enormes de ver al joven inglés en las grandes citas del golf mundial. Por ejemplo, ese US Open que asoma ya a la vuelta de la esquina, donde tiene una plaza ya asegurada. Mientras tanto, que el European Tour lo disfrute mientras pueda, pues este muchacho es, sí o sí, carne de PGA Tour. Ni dos telediarios le quedan a este lado del charco…

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