Ana Peláez ha cerrado una más que notable temporada en el Ladies European Tour con el tercer puesto en solitario en el Open de España, la mejor española en la tabla, y una quinta plaza en el ranking del circuito. Más que ponerse un objetivo concreto, como el de ganar el torneo o la Race to Costa del Sol, la malagueña venía insistiendo toda la semana en que su verdadero propósito es el de sentirse bien consigo mismo en el campo, disfrutar, y a partir de ahí ir viendo qué pasa. “Ha sido una semana muy especial. Me siento muy contenta, me siento muy bien, he conseguido disfrutar en el campo y para mí eso es como una victoria. Me he visto con posibilidades de ganar pero al final, yo juego mi golf, intento hacer las menos posibles y lo que pase a mi alrededor no depende de mí. Lo he intentado hasta el último hoyo y no ha podido ser esta vez, pero me voy muy contenta de todos modos”, señalaba poco después de firmar una excelente tarjeta final de 68 golpes.
Y añadía, acerca de la temporada recién finiquitada: “La temporada ha sido un proceso de aprendizaje. El golf me ha hecho aprender cosas que no me esperaba a principio de temporada, empecé tan bien… Así que estoy muy agradecida por acabar así ahora y me va a hacer una mejor jugadora y persona”.
La otra española que se metía al final en el top ten del torneo ha sido la jovencísima amateur madrileña Andrea Revuelta (-10), que remontaba con fantásticos birdies en los hoyos 14, 16 y 18, para hacerse con una plaza entre las diez mejores (7º). Revuelta recoge de alguna manera el testigo de otra amateur española, Cayetana Fernández, que el año pasado finalizaba en quinta posición, lo que vuelve a darnos una idea de cómo vienen las nuevas generaciones de nuestro golf femenino.
Al margen de ese resultado final, realmente espectacular en una edición del Open de España que es para muchos la mejor de la historia, por la calidad de la nómina de participantes, se puede reseñar un dato algo más concreto que también dice mucho y bueno de una jugadora de tan solo 17 años: sólo cuatro jugadoras han cerrado el torneo con cuatro tarjetas por debajo del par y ella, Andrea Revuelta, ha sido una de ellas. Las otras tres han sido precisamente las tres primeras clasificadas, Ashok, Van Dam y Peláez. Hasta cierto punto ya no es noticia ver a una jugadora amateur jugando muy bien al golf y firmando vueltas bajas en un torneo profesional, pues vienen cada vez mejor preparadas, pero quizá sea más llamativo que sea capaz de hacerlo los cuatro días (Cayetana, por cierto, también lo consiguió el año pasado, aunque este año haya tenido que esperar a la última ronda para poder ganar por fin la partida al recorrido de Las Brisas, con un excelente 68).
Una vez terminada la ronda y después de atender a los medios, Andrea se cruzaba con Carlota Ciganda y la navarra la decía, así, de sopetón: “te he visto esta semana trabajando muy bien, sigue así”. Pues eso, nada más que añadir, mucho menos cuando se trata, repitámoslo, de una mujer de sólo 17 años…



