Anthony Kim jugó su último torneo de golf profesional de competición en 2012. Fue el Wells Fargo Championship del PGA Tour. Por aquel entonces, entre lesiones y demás problemas, su brillante y prometedora carrera se había metido en un largo y oscuro túnel. De sus diez últimos torneos oficiales aquel año, había fallado el corte o se había retirado en ocho de ellos y su mejor puesto había sido un 42º en el Honda Classic. Lejos quedaban los años de vino y rosas en los que Kim era prácticamente el novio golfístico de América, hasta el punto de que algunos llegaron a colgarle la etiqueta del sucesor de Tiger Woods.
Quién sabe si él ya sabía aquel mayo de 2012 que su carrera se iba a tomar un larguísimo descanso. Pasó por el quirófano en junio de ese mismo año por una lesión en el tendón de aquiles y ya nunca más se supo. Casi de forma literal. Más allá de alguna aparición muy esporádica en redes sociales, en imágenes captadas siempre por terceras personas, Kim se quitó de la circulación y generó todo tipo de rumores e historias. No habló. No dio explicaciones. Simplemente desapareció.
Kim ganó tres torneos del PGA Tour y llegó a ser durante 20 semanas top 10 mundial. Disputó la Ryder Cup de Valhalla en 2008 y es muy recordado en Estados Unidos su triunfo en los individuales del domingo sobre Sergio García, por aquel entonces Número 2 del mundo, por 5 y 4. Precisamente, 2008 fue su mejor año como profesional. Acabó en la cuarta posición en la FedEx Cup.
Ahora, en 2024, con 38 años a cuestas, ha aceptado la oferta de LIV Golf para volver a la competición. Regresa este mismo viernes en el tercer torneo del año de la liga saudí, en el Royal Greens Country Club de la Ciudad Económica del Rey Abdalá. ¿Su motivación? «Tengo una misión: demostrar que sigo teniendo la capacidad de volver a ganar», ha asegurado. «Algún día, cuando considere que ha llegado el momento adecuado, contaré mi historia», ha señalado.
Kim jugará como invitado todos los torneos de aquí a final de temporada en LIV Golf y tratará de acabar entre los 24 primeros para ganarse su continuidad el próximo año. Es su reto. Eso sí, tampoco se ha lanzado al vacío en busca de una oportunidad. Segun diversas fuentes no oficiales, LIV Golf le ha pagado por su fichaje, más allá de lo que pueda ganar en los torneos, entre cinco y siete millones de dólares.
Anthony Kim va a jugar en LIV Golf como invitado, lo que significa que no formará parte de ningún equipo, lo mismo que sucede con Hudson Swafford, que se perdió gran parte de la temporada pasada por lesión. LIV tiene dos invitados por torneo. La entrada de Kim ha supuesto la salida de Laurie Canter.
El regreso de Kim será sin duda uno de los grandes alicientes del LIV Golf Jeddah que arranca este viernes en Arabia Saudí. Allí estarán, cómo no, los españoles Jon Rahm, Sergio García, David Puig y Eugenio Chacarra.

