Pues resulta que al final, el primer portavoz de LIV Golf que ha hablado sobre los rumores que hablan del posible cierre inmediato de la liga saudí, ha sido Sergio García. Canceladas las ruedas de prensa del martes de Jon Rahm, Abraham Ancer, Carlos Ortiz y Sebastián Muñoz, en teoría por problemas técnicos, resulta que hoy los primeros que se han enfrentado a los medios con la patata caliente sobre la mesa han sido los Fireballs del jugador de Borriol. Y claro, tampoco ha podido decir mucho. Quizá porque tampoco sabía nada.
Sergio García ha intentado salir del paso como ha podido, aunque no ha sido fácil. Eso sí, hay un pequeño recado a Yassir Al Rumayyan en caso de confirmarse el cierre de LIV Golf. «Sinceramente, no hemos oído nada más allá de lo que Yassir nos dijo a principios de año. Que está con nosotros, que tienen un proyecto a largo plazo. Y bueno, sinceramente, ya sabes cómo son estos rumores. Siempre hay muchos. Y no te puedo decir nada más allá de lo que ya sabemos». Es decir, nada. Lo que puede decir. Da la sensación de que los jugadores están completamente a oscuras.
Sorprendentemente, o quizá no tanto, Carlos Ortiz ha hablado ante los medios en rueda de prensa y nadie le ha preguntado por el asunto. Seguramente porque ha habido una orden por parte de los responsables de prensa de LIV que, a su vez, no hacen otra cosa que seguir las directrices de los altos mandos.
Algo muy importante se cuece en el presente y futuro de LIV Golf
Quien sí ha hablado en una entrevista con un medio americano ha sido Brian Rolapp, aunque no ha dicho gran cosa. “Yo estoy como todos los demás. Solo estoy leyendo las cosas a medida que van apareciendo. Lo único que me interesa es hacer lo que sea mejor para el PGA Tour… Una vez que haya claridad, cruzaremos ese puente”, ha dicho. Que cada uno interprete lo que considere oportuno, pero no parece en la línea de que haya un acuerdo.


