Lo de público en el Phoenix Open va a más cada año y da la sensación de que está a un tris de que se vaya de las manos… Si es que no lo ha hecho ya. Lo que en principio es un ambiente espectacular y único en un campo de golf va camino de convertirse en un problema y existe el temor de que pueda desembocar en algo de lo que finalmente haya que lamentarse.
Los sábados son los días más animados del torneo y, por tanto, los más peligrosos en cuanto al control del público. Mucho más en esta edición, ya que con las diferentes suspensiones hoy ha habido en el TPC Scottsdale casi doce horas de golf. Antes de las seis de la mañana ya había muchísima gente haciendo cola a la espera de que abrieran las puertas y el juego terminó pasadas las seis de la tarde. Mucho tiempo para ver golpes increíbles y también, cómo no, para excederse con la ingesta de alcohol.
Ha habido un momento de caos absoluto en el recorrido de Arizona, hasta el punto de que la organización ha tenido que cerrar las puertas del recinto para garantizar la seguridad. Más o menos lo que ha ocurrido es que se ha excedido el aforo. Obviamente, cabían más aficionados en el campos de golf, pero no como para asegurar que no se iban a producir incidentes y, sobre todo, para garantizar la libre y tranquila circulación del personal. Existía el temor de provocar un colapso de público.
Además del cierre de las puertas, que ha dejado fuera a gente con entrada (tendrán que decidir cómo compensan a esos aficionados), se ha limitado la circulación de buggies y se ha prohibido durante varias horas la venta de alcohol. Ha habido un momento, especialmente entre el final de la segunda jornada y el inicio de la tercera, donde el caso ha sido absoluto.
La mejor muestra de lo que estaba ocurriendo, y de que realmente está a punto de que esto se vaya de las manos (el personal de seguridad no daba abasto), son los diferentes vídeos virales que han circulado por las redes:
Bro at the Waste Management threw the flag and had a cop in his face before he could even pick it up 😂😂@NoLayingUp pic.twitter.com/bc12aoHeUf
— Cam (@coverton_) February 10, 2024
https://twitter.com/NUCLRGOLF/status/1756118337052913695?ref_src=twsrc%5Etfw%7Ctwcamp%5Etweetembed%7Ctwterm%5E1756118337052913695%7Ctwgr%5E3be1e9eaabd79751af9c7d0bb36aff5d977db4f2%7Ctwcon%5Es1_&ref_url=https%3A%2F%2Fgolfweek.usatoday.com%2Flists%2F2024-wm-phoenix-open-fans-drunk-16-hole%2F
I would say he did not stick the landing pic.twitter.com/Y8bI8Eu9IK
— Paige Spiranac (@PaigeSpiranac) February 10, 2024
Folks have officially lost their minds at the WM Phoenix Open @ForePlayPod
— Barstool Sports (@barstoolsports) February 10, 2024
Whatever security gets paid at the WM Phoenix Open is not enough pic.twitter.com/tekLVxZeWn
— claire rogers (@kclairerogers) February 10, 2024
🚨#WATCH: CHAOS IN PHOENIX 🍺💀
(via wrush08 / Reddit) pic.twitter.com/M4QJDNwQK1— NUCLR GOLF (@NUCLRGOLF) February 10, 2024
Hang in there champ pic.twitter.com/PQhb0hBzBP
— Tour Golf (@PGATUOR) February 10, 2024
🍺 🐍 Beer Snake #WMPhoenixOpen
(🎥: nickdempseyy, jacob.mandelbaum IG)
— NUCLR GOLF (@NUCLRGOLF) February 10, 2024
La asistencia de aficionados este sábado al TPC Scottsdale ha sido masiva. No se ofrecen cifras oficiales desde 2019, pero no se descartar que haya superado el cuarto de millón de personas asistentes. Una barbaridad. Un ambiente precioso e impagable, pero que corre el riesgo de cruzar esa delgada línea que provoque justo el efecto contrario, es decir, que haya aficionados que dejen de ir por no encontrarse un ambiente tan pasado de la raya.



