
Sólo la versión más killer entre las killler de Justin Thomas (-17) y una vuelta extraterrestre de Tom Kim (-15) son capaces a día de hoy de plantar cara a ese torrente extraordinario de golf que se llama Scottie Scheffler (-16). Hay torneo en Bahamas, y eso ya es noticia. A falta de 18 hoyos no se puede asegurar quién va a ganar el Hero World Challenge. No nos engañemos, Scheffler sigue siendo el gran favorito, aunque no salga como líder, pero al menos existe el beneficio de la duda.
Thomas (-17) es el nuevo líder del torneo de Tiger Woods. Necesitaba como el comer el golfista de Kentucky una vuelta de este tipo. Ha hecho 66 golpes, sin bogeys, en unas condiciones muy complicadas por el viento y ha adelantado a Scheffler. Ha pegado tirazos marca de la casa, recordando su mejor versión, ha desplegado su habitual maestría alrededor de green y se ha mostrado más fino que de costumbre con el putter. Se ha visto la mejor versión de Thomas, la más letal. Por eso es el líder.
Decimos que necesitaba como el comer una vuelta de este tipo en un moving day, pero aún más necesita ganar este domingo el torneo. Ese y no otro sería el gran refuerzo que busca desde hace tiempo para volver a cargar a tope el almacén de la confianza, bastante maltrecho desde su último triunfo en el PGA Championship de hace dos años y medio. El escenario es pintiparado: partido estelar con Scheffler, mano a mano con el mejor y con un golpe de ventaja. No puede pedir más. El problema, claro, es que todo pasa por doblegar a Scottie, una tarea titánica a día de hoy.
Lo otro que ha tenido que ocurrir para que Scheffler no se dé un paseo por Albany este domingo es que Tom Kim (-15) ha firmado una vuelta extraterrestre. Ha hecho 62 golpes donde no existían. La media de golpes hoy en Bahamas ha estado por encima de 70 golpes. Ha soplado mucho viento. Viento de verdad. Su vuelta ha sido estratosférica y básicamente se ha producido porque ha visto el hoyo como una piscina olímpica. Las ha metido de todos los colores. Es más, ha llegado a vislumbrar una vuelta por debajo de 60 golpes. Se ha colocado con -11 a falta de dos hoyos, pero un bogey en el 17 le ha dejado con su diez bajo par definitivo.
La mala suerte para Thomas y Kim es que tendrán que hacerlo igual de bien, o mejor, un día más y eso está al alcance de muy pocos. El problema con Scheffler no es mirarle a los ojos un jueves, empatarle un viernes o incluso superarle un sábado. El gran desafío es ganarle a cuatro días. Él no baja el pistón. Erre que erre.
Hoy ha vuelto a jugar un golf excepcional. Ha hecho un solo bogey por culpa de un mal approach en el 13, hasta el Número Uno puede hacer saltos de rana, y ha fallado un drive en todo el día. Un día más se ha hartado a dejarse opciones de birdie de cinco metros hacia abajo. Una detrás de otra. No le han entrado salvo uno muy bueno en el 16 desde fuera de green, pero ha vuelto a meter todos los putts de tres metros hacia abajo. 69 golpes. Sabes que mañana, si sopla mucho viento, va a hacer como mínimo tres bajo par, y si es un día de bonanza difícil será que no llegue a seis bajo. Es la soga que aprieta en el cuello de los rivales.
Thomas y Tom Kim tienen este domingo la oportunidad de demostrar al mundo que Scheffler es humano. Tampoco va a cambiar mucho el panorama si no gana Scottie en Bahamas, pero al menos se enviará un mensaje de esperanza: es posible. Veremos.


