12 de noviembre de 2015. La fecha ya está grabada. Primera ronda de Nacho Elvira en el PGA Tour. ¿Nervios? Ninguno. ¿Intimidación? Tampoco. ¿Ganas de hacerlo bien? Todas. El destino le tenía preparada una agradable sorpresa. Comparte partido con Bronson Burgoon, compañero suyo de universidad en Texas A&M hace cinco años. Una casualidad. Como si no hubiera pasado el tiempo. Siempre es más agradable enfrentarte a una nueva experiencia en tu vida si a tu lado marcha un viejo amigo.
Nacho entrega una tarjeta de 70 golpes, uno bajo par, a cinco impactos de los líderes provisionales. Le sabe a poco, pero rápidamente encuentra la lectura positiva. Ha sufrido en los segundos nueve hoyos. Confiesa que se le ha salido la cadena y las sensaciones no han sido buenas. Ha mandado tres bolas al agua y ha terminado con tres putts en el hoyo 18. Hacer bajo par en tu estreno en el PGA Tour cuando tantas cosas se han vuelto en tu contra durante la vuelta, sólo puede ser una buena señal. El cántabro ha ganado al recorrido de El Camaleón contra viento y marea.
Los primeros nueve hoyos de Elvira en el circuito americano fueron muy buenos. Empezó con bogey en el hoyo 2 mandando la bola al agua, pero su reacción fue inmediata y sensacional. Hizo cuatro birdies y pasó el ecuador de la ronda con un potente tres bajo par. Cazó en este tramo siete greenes consecutivos y supo sacarle el jugo. Iba lanzado…
Sin embargo, un mal drive en el hoyo 13 le cambió el guión. Llegaron las malas sensaciones, se encontró incómodo y no logró quitárselo de encima hasta que llegó al players lounge. «No sé muy bien qué ha pasado, pero ya nada era lo mismo. He jugado muy mal. No tengo mucha explicación. Ahora me iré a pegar unas bolas a la cancha de prácticas para recuperar las buenas sensaciones», explica.
Pese a todo, Nacho luchó como un jabato. Su bogey en el hoyo 14 tras mandar dos bolas al agua es un extraordinario ejemplo. Después, haría una fabulosa recuperación en el 17. Si hay que sufrir, se sufre. El ídolo de Elvira es Seve Ballesteros, entre otras razones, por cómo salía de los problemas. A él no le iban a achantar. El tripateo del 18 fue injusto final para una vuelta que mereció más.
Jon Rahm (-2) ha dejado sobre el recorrido de El Camaleón unas sensaciones notables. Es posible que el jugador de Barrika no esté del todo contento con su tarjeta de 69 golpes para abrir el torneo, quizá le sepa a poco, pero desde luego ha mostrado que no es un amateur cualquiera (en fin, por algo es también el Número 1 del mundo) y que es capaz de controlar la situación como un avezado profesional. No hace falta recordar que la diferencia entre una tarjeta rompedora y otra menos lustrosa muchas veces responde sólo a pequeños matices. Este ha sido el caso. Jon terminaba dos menos, pero bien pudieron ser cuatro o cinco sin muchas apreturas ni exprimiendo al ciento por ciento sus méritos durante la vuelta.
Resultados en vivo del OHL Classic at Mayakoba
El juego ha estado suspendido durante algo más de una hora por dos mantas de agua que han caído sobre El Camaleón, por lo que la primera ronda no se completará por falta de luz. Gonzalo Fernández Castaño estará al límite.



