Rory McIlroy no está teniendo el comienzo de temporada soñado en el PGA Tour. En sus cuatro primeros torneos de 2024, su mejor posición ha sido un 21º puesto. Algo que espera que cambie esta semana en el TPC Sawgrass de Ponte Vedra Beach, en Florida, escenario del famoso THE PLAYERS, torneo que ganó en 2019 y donde busca encontrar en Estados Unidos las buenas sensaciones que dejó en Dubai en sus primeros torneos del año, en el DP World Tour.
El norirlandés se lució desde el tee en el Genesis Invitational, el Cognizant Classic y el Arnold Palmer Invitational, pero evidenció problemas en sus golpes de aproximación la semana pasada en Bay Hill, más allá de sus habituales idas y venidas en lo que a acierto con el putter se refiere. «No estoy fallando cortes, pero de la forma que le he pegado a la bola con el drive las últimas semanas, debería haber estado compitiendo por los torneos en los que he participado», ha confesado este miércoles.
«Es cierto, tengo que trabajar un poco con los hierros y tratar de ponerlos a punto, pero siento que el resto de aspectos de mi juego están en buena forma», añadió. «Tengo la sensación de que arreglé los problemas con el putter la semana pasada, lo hice bien en los greenes los tres últimos días de competición en Bay Hill, así que sólo es cuestión de sacarle partido a las posiciones que estoy encontrando desde el tee», insistió.
Sobre sus problemas con los hierros, más concretamente, Rory dijo: «Tengo unas sensaciones increíbles con mis maderas en este momento, pero cuando trato de recrearlas con los hierros, fallo por la izquierda. La cara del palo se cierra y se me va por ese lado, son como dos swings diferentes. Tengo un pensamiento de swing con mis maderas y necesito otro diferente con mis hierros y es en lo que he estado trabajando estos últimos días».
El gran favorito esta semana en el THE PLAYERS, después de su victoria el pasado fin de semana, vuelve a ser el Número Uno del mundo, Scottie Scheffler. El Arnold Palmer fue su séptimo triunfo en poco más de dos años. Pero fue el primero desde que decidió cambiar su putt por uno de maza buscando un mayor porcentaje de acierto en los greenes. «No voy a darle más consejos, eso seguro», dijo McIlroy después de haberle sugerido a Scottie durante el Genesis Invitational que probara un putter nuevo.
«Es muy complicado hablar de otros jugadores. Scheffer ya ha tenido suficientes críticas con su putt. Era yo básicamente tratando de hablar de mí mismo más que hablar de Scottie. Era como decir que cuando usaba el putt que estaba usando él, me costaba. Cuando me pasé al Spider, me fue mejor y fui más consistente. Pero no sabía que iba a meterlo en su bolsa y acto seguido ganar por cinco golpes», dijo el norirlandés.
«Creo que a lo largo de los años, subiendo de categoría, la gente ha sido lo suficientemente buena conmigo si les he pedido un consejo para dármelo, así que creo que debería ser capaz de devolvérselo si en algún momento acuden a mí», confesó.
Respecto a si ha llegado la hora de volver a ganar un Grande, con el ansiado Masters con el que completaría el Grand Slam a la vuelta de la esquina, el golfista de 34 años de edad se muestra esperanzado: «Miro mi historian en los majors en los últimos dos años y creo que he empezado a ser mucho más consistente. No me hago ilusiones ni pienso que el tiempo corre, han pasado 10 años desde el último que gané. He tenido oportunidades, pero no salió como quería. Sólo tengo que seguir poniéndome en esas situaciones y tarde o temprano, sucederá», finalizó.


