Scottie Scheffler ha pasado por los micrófonos de la sala de prensa a dos días del arranque del The Players. El reciente campeón en Bay Hill no se ha escondido. No busca el protagonismo, pero si le preguntan sobre temas espinosos contesta con la sencillez que le caracteriza. Sin intención de levantar ampollas, pero con mucha claridad.
El Número Uno del Mundo llegaba a su encuentro con los periodistas unas horas después de que lo hiciera Jay Monahan. Scheffler saltaba al ruedo con la claridad de por donde irían los tiros: el acuerdo, el liderazgo de Monahan, el ranking, el PIF… y por supuesto, su relación amor-odio con el putter.
Al ser preguntado sobre el posible desencanto de los fans por lo que ha sucedido en el mundo del golf en los últimos años, Scottie lo tiene claro: «Si los fans están molestos, que miren a los jugadores que se fueron. Teníamos un Tour, estábamos todos juntos, y la gente que se fue ya no está aquí. Al fin y al cabo, de ahí viene la división». Si quieren respuestas busquen a los que se fueron y pregúntenles a ellos, yo qué puedo decir viene a expresar el tejano.
Scheffler es sincero, pero no se lanza contra nadie ni se declara juez de las acciones de nadie: «Creo que intentamos hacer todo lo posible para crear el mejor producto para los aficionados, pero no podemos controlar si hay jugadores que quieren marcharse. Si quieren coger el dinero e irse, es su decisión. No voy a sentarme aquí y decirles que no acepten cientos de millones de dólares. Si eso es lo que creen que es mejor para su vida, entonces háganlo. No voy a sentarme aquí y obligar a nadie a permanecer en nuestro Tour», ha zanjado Scottie.
Sobre el debate del ranking mundial, Scheffler también tiene su opinión y un ranking propio ‘favorito’: «En cuanto a la exactitud del ranking mundial, creo que en la parte alta es bastante precisa, pero cuando se entra en la parte baja, es obvio que está más sesgada, porque hay ciertos jugadores que no obtienen puntos en la clasificación». Es ahí donde Scottie propone su ranking favorito: «Hay otro ranking que se puede mirar y es el golpes ganados (strokes gained). Yo diría que ese sería un sistema de clasificación más preciso en estos momentos. Sigo pensando que el ranking mundial es un buen sistema de clasificación, pero es verdad que faltan algunos jugadores».
Centrado ya en la competición, Scottie sabe la hazaña que tiene por delante: intentar lograr su segundo triunfo en TPC Sawgrass después de su victoria el año pasado. Nadie ha defendido la corona en el The Players: «No hay nadie que haya ganado muchas veces en este campo. Creo que es por la naturaleza de este campo, no se adapta realmente a un tipo de jugador. Es realmente un diseño genial de Pete Dye, en el que tienes que pegar todo tipo de golpes, y te pone a prueba de muchas maneras diferentes. Por eso creo que es uno de los mejores campos donde jugamos en el Tour, porque no se adapta a un solo tipo de jugador». Ni los pegadores están a gusto, ni los que se centran en el juego corto disfrutan demasiado, es lo que viene a decir Scheffler. Todas las facetas tienen que estar alineada si quieres triunfar en el denominado quinto grande.
El último en ganar dos veces el torneo fue Tiger Woods en 2013 después de su triunfo doce años antes y, como hemos adelantado antes, nadie lo ha hecho en años consecutivos. No es pequeña empresa la que tiene por delante el norteamericano. Precisamente sobre el de Cypress le han preguntado a Scheffler y si cree que podrá jugar junto a Tiger muchas más veces: «Ojalá tuviera una bola de cristal y pudiera decirte cuántos torneos nos quedan», pero Scottie lo tiene claro, «es definitivamente el mejor jugador que he visto, y creo que es el mejor jugador que hemos tenido. Cada vez que puedes caminar a su lado y competir en el mismo torneo de golf que él es realmente especial».
No termina ahí y deja claro que ha sacado mucho jugo en las rondas que han podido compartir con Tiger: «Aprendí mucho observándolo. La forma en que compite en este deporte es diferente a la del resto. Pone todo lo que tiene en cada golpe que pega en el campo de golf, lo que creo que es una habilidad muy subestimada aquí. Cuando juega una bola, en cualquier momento del torneo, ya sea en su primer golpe del jueves o en el último del domingo, siento que se entrega al máximo. Lo aprendí viéndole, la forma en que leía los greens, la forma en que enfocaba los golpes de lanzamiento y los golpes con hierros y los golpes desde el tee. En ningún momento de la ronda dejó de ir al mil por cien, lo cual es mucho más fácil de decir que de hacer». Se refiere precisamente a una ronda en el Masters en la que Tiger hizo diez golpes en el par tres del hoyo 12 de Augusta. Acto seguido hizo cinco birdies en los seis hoyos que quedaban. Cosas de Tiger y aprendizajes de otro número uno. Se entienden entre ellos.


