Inicio Grandes Circuitos PGA Tour Reencontrarse o parar: la drástica decisión de Rory McIlroy
El norirlandés plantea un calendario muy apretado en las próximas semanas

Reencontrarse o parar: la drástica decisión de Rory McIlroy

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Rory McIlroy © Golffile | Thos Caffrey
Rory McIlroy © Golffile | Thos Caffrey

Rory McIlroy se ha vuelto a chocar contra el muro de Augusta National. Otro año más. El norirlandés llegaba a Georgia con la intención de volver a ganar un Major y cerrar el círculo de Grandes más de una década después. No pudo ser y tampoco estuvo cerca de ello en ningún momento. Quién nos iba a decir antes del torneo que un partido de domingo entre Rory McIlroy y Joaquin Niemann, saldría más de horas antes que el partido estelar. Una decepción para el propio McIlroy.

El juego del norirlandés no está desaparecido, ni los resultados son catastróficos, pero Rory sabe que puede dar mucho más: «Si miro los úlitmos resultados no son semanas terribles ni mucho menos, pero hay mucho margen de mejora. Estoy cerca en algunos aspectos, pero me siento muy lejos en otros. Es un poco… una vez que consigo recuperar una cosa y la dejo atrás, me aparece otra, y después otra», resume Rory.

Como decimos, McIlroy está en búsqueda de algo más y no lo encuentra, sabe que su nivel de juego es decente, pero no es suficiente, ni de lejos, para pelearle al ahora omnipotente Scheffler.

Rory busca analizar lo sucedido y reemprender la marcha cuanto antes para recuperar la confianza: «Necesito tomarme un poco de tiempo y reflexionar sobre lo que ha pasado esta semana, qué he hecho bien y qué cosas no han salido como esperaba y tratar de hacer un plan para los próximos meses, especialmente desde aquí hasta obviamente finales de julio. Espero llegar en mejor forma a los tres últimos majors».

Ante semejante declaración uno podría pensar que el campeón de cuatro Grandes ha decidido parar. Qué va.Todo lo contrario. El plan ya está trazado. El norirlandés ha decidido que jugar, jugar y jugar es la solución a sus problemas actuales: «No voy a reducir el ritmo, jugaré las dos próximas dos semanas en Hilton Head y en Nueva Orleans. Me tomaré una semana de descanso, jugaré Quail Hollow, jugaré el PGA, me tomaré otra semana de descanso, luego jugaré otros cuatro torneos seguidos». Ocho torneos en las próximas diez semanas. Tela.

Sin embargo, Rory advierte, si en este tramo no encuentra el camino de vuelta, la solución pasará por el extremo contrario: «Es difícil jugar mucho golf y hacer grandes cambios al mismo tiempo. No siento que necesite hacer grandes cambios en mi juego y por eso voy a jugar tanto… Pero si llega el momento en que necesito hacer cambios grandes en mi swing de golf y realmente tratar de reevaluar, podría ser un proceso de seis meses a un año. No digo que no jugaría torneos en ese tiempo, pero me centraría en el aspecto técnico y no en los resultados. Creo que todavía no he llegado a ese punto, pero puede que llegue un momento en el que tenga que abordarlo», concluía el norirlandés.

En estas situaciones el aspecto mental es clave para no precipitarse: «Eso es lo difícil cuando no estás en forma. Buscas y buscas y piensas mucho en ello, pero cuando estás en forma, no piensas en ello en absoluto. Así que se trata de encontrar ese equilibrio».

Muy atentos a los próximos meses de Rory, si no siente que su juego está donde él necesita, quizás se tome un gran parón. Jugando en torneos puntuales, pero con la prioridad en el campo de prácticas. Quizás no haga falta llegar a ese extremo. Veremos.