Rorylandia está a punto de desbancar a Bonanza como la emisión más longeva de la televisión. La popular serie norteamericana de los años 50, 60 y 70 alcanzó 14 temporadas y 431 capítulos. Mientras, Rorylandia se mantiene en la parrilla con más vigencia que nunca. De hecho, hoy en el THE PLAYERS Championship hemos visto el último episodio. El enésimo. Tiembla, Bonanza.
Rory McIlroy (-7) ha firmado una tarjeta de 65 golpes con dos bolas al agua en la primera jornada del torneo franquicia del PGA Tour. Esl íder provisional empatado con Xander Schauffele. Rorylandia de manual. El norirlandés ha desplegado un golf de muchísima altura. No en vano, ha conseguido diez birdies, igualando el récord absoluto de la historia del THE PLAYERS desde que se juega en el Stadium course del TPC Sawgrass.
Rory ha ofrecido un recital con los hierros y con el putter. Sólo el driver le ha metido en problemas en el hoyo 18 y en el 7. Idéntico error. Por la izquierda. Lo mismo que le ocurrió en el hoyo 18 del Dubai Invitational, cuando perdió el torneo con Tommy Fleetwood. El propio McIlroy ha comentado al finalizar la ronda que es un fallo recurrente que le preocupa y que debe buscarle una solución.
Esas dos bolas al agua le han costado tres golpes, bogey en el 18 y doble bogey en el 7. Las cosas de Rory. Ha ido a fallar el drive en dos de los hoyos más difíciles de Sawgrass. Eso sí, al margen de esos dos accidentes, su vuelta ha sido magistral. Ha cazado 15 greenes en regulación y se ha hinchado a patear para birdie desde distancias más que razonables. Ha sido una señora respuesta a la exhibición de Scottie Scheffler el domingo en Bay Hill. Siete de los diez birdies han sido desde menos de tres metros.
La clasificación del THE PLAYERS ha tardado muy poco en coger color. Arriba están McIlroy y Schauffele. Canela fina. Xander lleva tiempo diciendo que sí, que todo muy bien en su golf, pero que ya va siendo hora de ganar Grandes o el THE PLAYERS. Va en serio el muchacho. Lo suyo ha sido, sobre todo, una exhibición desde el tee. Vuelta inmaculada sin bogeys.
La primera ronda nos está dejando resultados muy bajos. Las condiciones de juego son perfectas. No sopla una gota de viento y los greebes, de momento, están bastante receptivos. El rough castiga mucho, pero si consigues estar en posición se pueden hacer muchos birdies.
Allí arriba se han colocado ya jugadores de la talla de Nick Taylor (-6), ganador en Phoenix, Jason Day (-5), cada semana más fino, Tom Hoge (-5), cuyo impecable juego de tee a green parece haber nacido para jugar en este campo, Ludvig Aberg (-5), Corey Conners (-4) o Sepp Straka (-4). Como ven, pocas sorpresas, lo que se espera en el THE PLAYERS, que destaquen los llamados ballstrikers, golfistas sólidos como el mármol de tee a green.
La primera jornada está dejando otros momentos importantes. Ryan Fox ha hecho el primer hoyo en uno de la semana en el 17 y Tom Kim se ha retirado después de su octavo hoyo por una enfermedad. Entre las forradas, destaca Ben Kohles (+8), que salió líder destacado del Puerto Rico Open hace cuatro días, o Vincent Norrman (+5).



