Rory McIlroy (-4) ha terminado su segunda ronda en el Texas Children’s Houston Open con tres birdies en los últimos cuatro para pasar el corte sobre la bocina. La expresión es literal y figurada al mismo tiempo. Lo ha hecho en el último suspiro y justo cuando estaba sonando la bocina de suspensión del juego por falta de luz en el Memorial Park.
El juego ha estado detenido durante algo más de dos horas por tormenta eléctrica, tiempo suficiente para que no se pudiera completar la jornada. Este sábado se reanudará el juego con los 52 golfistas que no pudieron acabar. Entre ellos están Nico Echavarría (-10), Min Woo Lee (-9) o Ryan Gerard (-9), a los que aún les faltan dos, dos y siete hoyos respectivamente y aún podrían desbancar a Scottie Scheffler (-11) del liderato.
El juego se retomará a las dos y media de la tarde, hora peninsular española y la tercera jornada se jugará, una vez quede establecido el corte, por dos tees y en grupos de tres.
McIlroy ha demostrado este viernes en Houston su casta y coraje de campeón. Tenía un pie y medio fuera del corte. A falta de cuatro hoyos estaba con uno bajo par y el corte apuntaba ya en ese momento a tres bajo. Necesitaba, por tanto, algo muy especial después de un día pestoso, donde no le estaba saliendo nada, especialmente en los greenes, con la interrupción del juego de más de dos horas… Podría perfectamente haber claudicado. Viene de ganar el THE PLAYERS y hasta se podría haber entendido que hubiera sacado la bandera blanca para ponerse en modo el Masters antes de tiempo.
Pero lo de rendirse no entra en el vocabulario de estos grandes jugadores y pensó que no había mejor manera de llegar a Augusta que con dos rondas más de competición. Así las cosas, sacó tres birdies consecutivos en los hoyos 15, 16 y 17. Empezó con un gran putt de birdie de unos cinco metros, siguió con un birdie casi dado en el par 5 y rubricó su remontada con un gran hoyo 17, pegando un buen segundo golpe a poco más de tres metros y metiendo el putt. Aquí ya había poca luz y terminó casi a oscuras con un par en el 18. Fue el último partido en acabar por el hoyo 18.
Todavía hay opciones de que el corte sea -2 en lugar de -3. Todo va a depender de las condiciones que haya en Houston este sábado por la mañana. En principio, se espera lluvia y no demasiado viento, por lo que los greenes seguirán receptivos y lo normal es que se sigan viendo buenos resultados. Es decir, apunta más a corte en tres que en dos bajo par.
McIlroy no fue el único de su partido que lo pasó mal en los últimos hoyos para pasar el corte. Sus compañeros, Wyndham Clark y Maverick McNealy tuvieron que acabar con cuatro pares consecutivos para terminar en tres bajo par y asegurar igualmente su presencia el fin de semana. Por supuesto, una vez pasado el corte, habrá que ver hasta dónde es capaz de llegar McIlroy. Apunta a ser uno de los grandes animadores del fin de semana viniendo desde atrás.



