– Vamos a reducir el grupo de candidatos al triunfo en el Genesis, con la pertinente prudencia que exige el golf, a sólo seis jugadores. Patrick Cantlay (-14), por supuesto, porque es el líder en solitario y se ha puesto en ese modo en el que él se pone de tanto en tanto y que consiste básicamente en parecer el mejor jugador del mundo, por consistencia y determinación, incluso cuando no está brillante, que fue el caso de ayer, en la tercera ronda. Se le ve en estos primeros 54 hoyos y verdaderamente no se entiende que sólo lleve seis victorias en el PGA Tour (sin contar la del Zurich, torneo por parejas, y la del Tour Championship de 2021, donde no fue el que menos golpes sumó, aunque ganara la Fedex Cup). A veces, claro, no basta con parecer el mejor durante 54 hoyos…
Los otros cinco son Schauffele (-12), Zalatoris (-12), List (-11), English (-10) y Day (-10). De todos ellos, aunque a simple vista sorprenda, es Luke List el que tiene más reciente el sabor del triunfo, pues ganó hace cuatro meses el Sanderson Farms. Jason Day, que también ganó hace relativamente poco tiempo (Byron Nelson 2023), no termina de verse con todas las opciones, así lo confesaba ayer, por ciertos problemas o dudas con el driver. Parece sincero y las estadísticas así lo confirman (ayer fue el 44º en la estadística de Strokes Gained Off the Tee), pero tampoco es mala cosa eso de ir de tapado…
– Quizá podría incluirse a Matsuyama (-8), Poston (-8) o Conners (-8) entre los candidatos, que son los que vienen a continuación, pero, la verdad, parece ya un escenario muy forzado. Quienes seguro que no lo van a ser son el Número Uno del mundo, Scottie Scheffler (-5) y el Número 2, Rory McIlroy (-4). Están demasiado lejos en un campo donde la mejor tarjeta de la semana ha sido el 64 de Cantlay en la primera ronda. Sin embargo, Rory atendía ayer también a los medios, seguramente porque los medios así lo solicitaron. El norirlandés es el ‘gran comodín’, sobre todo cuando no está Tiger. Y además Rory siempre tiene algo interesante que decir. Ayer se salió del mapa.
– Una cosa fue llevando a la otra y al final McIlroy, que no suele rehuir ninguna cuestión, volvió a describir el modelo que él tiene en su cabeza del nuevo orden mundial del golf de alta competición, si es que llega el anhelado acuerdo con los saudíes. Esta vez lo hizo con más detalles. “Creo que todo esto es ahora una quimera… Pero creo que tendría que haber una parte en el hemisferio sur, Australia, Sudáfrica. Obviamente tendría que haber otra parte en el Lejano Oriente, ya sea Corea, Japón o China. Otra en Oriente Medio. Hemos estado yendo a Oriente Medio durante mucho tiempo: Dubai, Arabia Saudita… Y luego de vuelta a los Estados Unidos para la primavera y el verano. No creo que se viera muy diferente a lo que es ahora, pero tal vez la parte delantera y el final del año podría ser un poco diferente”, dijo, así, de corrido.
Además, cuando se le preguntaba si estos torneos contarían para el PGA Tour y el DP World Tour, puntualizaba: “creo que sería un solo circuito, se crearía un solo circuito para los ochenta mejores jugadores del mundo”. Y de nuevo establecía la comparación con la Champions League del fútbol europeo “que estaría por encima, alimentando a los otros circuitos”. Alimentando y alimentándose, se entiende.
Según se le iban planteando cuestiones, entraba más en detalles de lo que él tiene en la cabeza, que probablemente también sea un esbozo de proyectos que ya han estado o van a estar en la mesa de negociación con los saudíes. Hablaba ayer Rory de un circuito que sería de unos 24 torneos, contando con los cuatro Grandes, de los cuales aproximadamente la mitad se jugarían en Estados Unidos, que al fin y al cabo, decía, es el mercado más importante. Asimismo, también reconocía que el modelo de esta semana, con corte, le parecía realmente satisfactorio y que algunos de los torneos del nuevo circuito mundial podrían o incluso deberían tenerlo, los de mayor carga histórica, por ejemplo.
En fin, un esbozo realmente tentador, aunque habría que preguntarse dónde metes a LIV Golf en todo este sarao… Por otra parte, tampoco termina de entenderse esa fijación por los torneos de setenta u ochenta jugadores. ¿Tan difícil sería llevar el proyecto a un field de 108 o 114 jugadores, por ejemplo, con las oportunidades y el dinamismo que este ‘esfuerzo’ podría aportar? Puestos a establecer un corte después de la segunda ronda, al menos en algunos torneos, realmente no se entiende la fijación en esos ochenta mejores del mundo.
– Cerremos este Ras de Hierba con Will Zalatoris. Hasta él entiende que su mejor versión está llegando antes de lo previsto, después de todos los problemas físicos que ha sufrido y aquella operación en la espalda de hace menos de un año. Ocurra lo que ocurra, su irrupción es digna de toda celebración y más que noticiable, teniendo en cuenta el profundo cambio técnico que ha tenido que trabajar en su swing, precisamente para preservar las caderas, fuente de todos sus problemas de espalda. ¿Se acuerdan de aquella dolorosa imagen de Zalatoris, cuando tuvo que abandonar en el BMW Championship de 2022? Qué curioso, aquel fue el último torneo que ganó Cantlay, hoy el máximo favorito… Las vueltas que da la vida.



