No sabemos si Xander Schauffele habrá encontrado esa nueva mirada que buscaba en el Valspar Championship para enderezar su golf. De lo que no hay duda, pues es un dato objetivo, es que se ha quitado de encima los cinco golpes que le sobraban. Su media en Bay Hill y Sawgrass superaba los 73 golpes y en la segunda jornada en el Copperhead course ha hecho 68, la media con la que cerró el año pasado su temporada triunfal en el PGA Tour. No significa esto que Schauffele a partir de ahora sólo va a hacer rondas de 68 golpes, pero lo que sí indica es que ya puede volver a hacerlas. Xander ha regresado.
No sólo ha hecho 68 golpes, la octava mejor vuelta del día, con cinco birdies y dos bogeys, sino que se ha metido hasta las trancas en la pelea por la victoria. Se ha colocado con un total acumulado de -4, quinta posición del torneo, a sólo dos golpes del líder Jacob Bridgeman (-6). La clave de su ronda ha estado de nuevo en los hierros. Es el mejor jugador del torneo de largo en los golpes a green. Saca más de cinco golpes a la media en las dos rondas en esta parcela. Ha cazado 26 greenes y lo que aún es más importante, lo ha hecho únicamente con once calles cogidas entre los dos días. Es decir, no se está poniendo en posición, pero lo está logrando enmendar con hierrazos marca de la casa. Está sobreviviendo a los malos drives, que están cayendo unos cuantos, y no deja escapar viva una calle para dejarse una opción de birdie.
El liderato de Bridgeman puede sorprender, pero no será porque no había avisado. Cierto es que aún no ha ganado y más cierto aún que no había sumado un top 10 en el PGA Tour hasta anteayer, pero su gira de Florida marcha de la siguiente manera: segundo en el Cognizant, 15º en Bay Hill y 50º en el THE PLAYERS. Son pistas de que viene haciéndolo muy bien. Otra cosa es que pueda aguantar los cuatro días. A un golpe están Hovland, otro regresado, al menos puntualmente, Hisatsune y Ben An.
Ponga un Valspar en su vida. Todos los que han pasado el corte, sin excepción, tienen opciones de ganar el torneo. No en vano, entre el primer puesto y el último que pasó el corte apenas hay ocho golpes. Tenemos a 38 jugadores separados únicamente por cinco golpes. El torneo está impresionante.
El paquete podría estar aún más apretado de no ser por Neal Shipley (+2). El joven, talentoso y desvergonzado golfista norteamericano ha terminado con bogey en el hoyo 9 para meter en el corte a otros trece jugadores que estaban ya cambiando vuelos y preparando maletas. Shipley iba en el último partido del día. Está invitado a trece rondas, aunque no precisamente de golf. Entre los que le deben un par de vueltas más al Copperhead están Adam Scott, Thorbjorn Olesen, Jesper Svensson o Camilo Villegas.



