El 13 de marzo de 2022 Nelly Korda dio un salto al vacío. Los médicos le detectaron un coágulo de sangre en el brazo y la golfista norteamericana, que entonces contaba con 23 años, empezó a temblar. «Tuve mucho miedo. Escuché muchas veces y de muchas personas diferentes que igual se me había terminado la competición. Me olvidé del golf. Sólo estaba preocupada por mi salud», reconoció este domingo, minutos más tarde de dar el tradicional salto al lago del 18 como campeona del Chevron Championship, el segundo Grande de su palmarés y el quinto triunfo consecutivo.
Un mes más tarde de anunciar su enfermedad, la pequeña de las hermanas Korda pasó por el quirófano y su futuro se llenó de incertidumbre. Tocaba estar en el dique seco y era imposible saber cómo y cuándo iba a volver. Incluso si iba a poder hacerlo… Aquello le cambio su forma de ver la vida, le hizo madurar de golpe y la convirtió en quien es ahora, entre otras cosas, una fabulosa ganadora. «Cuando ocurrió aquello no hice otra cosa que agachar la cabeza y trabajar duro para volver. Me refugié en mi equipo, todo mi entorno me ayudó muchísimo y gracias a ellos estoy hoy aquí», afirma. Nelly señaló de manera especial a su caddie: «Es mi saco de boxeo, mi mejor amigo, mi compañero. Sin su constante estímulo, sería imposible estar aquí con el trofeo», añade.
Korda estuvo más de cuatro meses sin competir. Se fue como Número Uno del mundo y llegó a caer hasta el sexto puesto. Nunca dejó de tener buenos resultados, pero no terminaban de alcanzar la excelencia que ella buscaba. «Si me pidieras que le diera un consejo a las niñas que nos ven por televisión y nos siguen, les diría cuatro cosas: no rendirse jamás, levantarse siempre después de algo malo, ser pacientes y no compararse con los demás, hacer tu propio camino», explica.
Nelly no lo pasó bien en los últimos nueve hoyos del domingo, a pesar de que tenía una notable ventaja en la clasificación. «Se me han hecho muy largos. Ha sido muy duro. Tenía muchísimas ganas de ganar este torneo, quizá demasiadas, y estaba muy nerviosa. Ahora, por fin puedo respirar», confesaba antes los periodistas ayer otra vez temblando, aunque en esta ocasión no de miedo, sino por el frío después de haber saltado al agua.
Como reflejó en su brinco que quedará para la posteridad, Korda ha demostrado que es la bomba, está batiendo récord y quiere seguir haciéndolo. La sexta victoria consecutiva ya está en el horizonte. La cita es esta semana en California, en el JM Eagle LA Championship.



