
El Open Championship de Royal Troon ha sido el Grande número 470 de la historia. Todo comenzó en 1860 en Prestwick, a un puñado de kilómetros de donde Xander Schauffele recogió ayer domingo la Jarra de Clarete. La victoria del californiano es la número 288 del golf estadounidense. Esto supone más de un sesenta por ciento de los Majors celebrados. La dictadura de las Barras y Estrellas no sólo continúa, sino que da la sensación de que se ha endurecido en los últimos años.
Los cuatro Grandes de 2024 se han ido a Estados Unidos. Scottie Scheffler ganó el Masters, Schauffele el PGA Championship y el Open Championship y Bryson DeChambeau conquistó el US Open. Es la primera vez desde 1982 que se produce un pleno norteamericano de este calibre. En aquella ocasión los ganadores fueron Tom Watson (US Open y Open), Raymond Floyd (PGA) y Craig Stadler (Masters).
Han pasado 42 años, pero eso no significa que el dominio americano no haya sido abrumador. De hecho, desde 1910 sólo ha habido un año sin victorias de Estados Unidos en los Grandes. Concretamente, fue en 1994, cuando los cuatro vencedores de Majors fueron Nick Price (PGA y Open, como Schauffele), José María Olazábal (Masters) y Ernie Els (US Open). Ha ocurrido una vez en 114 años. Una absoluta rareza. El dominio en el Open Championship también es grande. El triunfo de Schauffele es el número 47 de USA en los 152 Open Championship disputados. Es decir, cerca de un tercio, y eso que no lo ganaron por primera vez hasta el año 1921 con Jock Hutchison, un estadounidense de origen escocés. La hegemonía estadounidense se observa también en que han ganado siete de los últimos Grandes celebrados, así como 28 de los últimos 40.
Otra curiosidad histórica del tirunfo de Schauffele es que se trata de la undécima edición del Open consecutiva que es ganada por un golfista que nunca antes había conquistado el British. Once ediciones consecutivas de primerizos. Esto también es una extrañeza. De hecho, Schauffele ha igualado la mayor racha de la historia (entre 1994 y 2004, ambos inclusive) y se podría batir el próximo año en Royal Portrush. Ocurrirá si gana de nuevo un jugador que nunca antes hubiera triunfado en el Open.
Por otro lado, Schauffele se convierte en el primer jugador que gana dos Grandes en un año después de Brooks Koepka en 2018, otro norteamericano, y el primero que vence en el PGA y en el Open en la misma temporada desde Rory McIlroy en 2014. En este sentido, el club de jugadores que han ganado el PGA y el Open en un año es muy reducido. Schauffele se une al citado Rory, Harrington, Tiger Woods, Nick Price y Walter Hagen, el primero en hacerlo, que casualidad, hace justo 100 años, en 1924.


