De algún modo, Julia López Ramírez (PAR) no necesitaba carta de presentación. Su triunfo en el Campeonato de Europa Amateur del año pasado unido a su reciente ascenso a lo más alto del ranking mundial, ya habían enseñado al mundo del golf el proyecto de jugadora que se está cocinando.
Sin embargo, lo que ha hecho la amateur andaluza esta mañana en la primera jornada del AIG Women’s Open es mandar un grito a pleno pulmón de quién es y de lo que está dispuesta a hacer en el mundo del golf. Todavía es amateur y tan solo está jugando su segundo Major, pero su actitud es la de una golfista que sabe que juega por algo grande. Este jueves en Saint Andrews ha dejado su impronta y una tarjeta de visita de las que no se olvida fácilmente.
Ha salido por el tee del uno del Old Course, un escenario mítico e imponente donde los haya, como la que pasea por el jardín de su casa cada día. Birdie en el primer hoyo y birdie en el segundo. Como quien no quiere la cosa. Ya puede contar que ha ido líder de un Major, aunque haya sido de manera momentánea. No deja de ser una anécdota, pero aun sabiendo lo complicado que es este deporte y la necesidad de ir paso a paso, no sería de extrañar que en los próximos años veamos a Julia más veces rondando dicha posición.
La actual número dos del mundo amateur jugaba en el turno matutino junto a Ariya Jutanugarn (PAR) y Linnea Strom (-1) en condiciones complicadas, aunque todo sea dicho, según avanzan las horas la jornada se sigue complicando más y más. Aún así, ha corrido muchísimo viento durante las cuatro horas de su vuelta con algunos picos de hasta 40 kilómetros por hora. Solo le ha faltado un poco de lluvia para que la vuelta fuera completamente escocesa.
Tras los dos birdies iniciales llegaron dos tropiezos consecutivos en la sexta y séptima bandera del día. A pesar de ello, cerraba bajo par los primeros nueve hoyos de su segundo British Open. Nada mal. Las condiciones se iban endureciendo. Tocaba aguantar. A pesar de ello Julia ha mantenido la entereza en todo momento y solo un auténtico ogro que ha sido el hoyo 17 le impedido terminar bajo par. En el momento de escribir estas líneas más de 31 jugadoras del turno matutino han sucumbido en esta bandera. Julia no ha podido ser una excepción y ha cerrado la primera ronda con una vuelta de 72 golpes. Es probable que le sirva para cerrar el día en torno a las veinte mejores del torneo.
La mejor de este turno matutino ha sido Ruoning Yin (-4) con un apabullante de 68 golpes. En unas condiciones de muchísimo viento la china ha sido capaz de controlar su juego y con siete biridies y tres bogeys se coloca en lo más alto. No sería para nada extraño que ninguna golfista le pueda superar en el resto de la jornada. La campeona del PGA Championship 2023 busca su segundo Grande con tan solo 21 años de edad.
No ha sido un gran arranque de las jugadoras europeas que tienen su sitio asegurado en la Solheim Cup y que salían en el turno matutino: Magdelene Sagstrom (+6), Linn Grant (+5) y Esther Henseleit (+5).
La nota positiva la ha dejado la inglesa Georgia Hall (-1) que ha sido una de las mejores de la mañana y de las pocas ha terminado el turno matutino bajo par. Por otro lado, Anna Nordqvist (+7), que aunque no está clasificada parece tener un puesto asegurado en Virginia, ha comenzando con tarjeta de 79 golpes.
La escocesa y jugadora local Gemma Dryburgh (79) con su vuelta de +7 no ha tenido tampoco el mejor arranque para intentar arañar a Pettersen alguna de las invitaciones que le quedan a la capitana. Alexandra Forsterling (+4), otra de las que debe convencer a la Suzann, tampoco ha arrancado como esperaba con una vuelta de 76 golpes.
En el lado norteamericano, Lauren Coughlin (+4), una de las jugadoras más en forma del circuito y reciente ganadora en el Scottish Open también ha sucumbido a las garras de Saint Andrews con una vuelta de cuatro sobre par.
En el apartado nacional, las otras cinco españolas hacen acto de presencia en el turno vespertino de esta primera jornada.



