
– Robert MacIntyre espera de pie en el pasillo interior de la carpa de hospitalidad que une el green del hoyo 18 del Majlis course con la habitación donde se firman las tarjetas. Acaba de terminar la tercera ronda del Hero Dubai Desert Classic. Tiene los cordones de los zapatos desabrochados y está echando humo por las orejas. No era el mejor momento para pedirle tabaco. De esa guisa permanece durante más de diez minutos, el tiempo que tarda en acabar el partido de detrás. Su espera no es casualidad. Quiere ajustar cuentas…
Lo que ha ocurrido es que Casey Jarvis, por detrás de MacIntyre, ha llegado al tee del hoyo 18 y ha pegado. Es un tiro ciego. No se ve la calle y por ese motivo hay un marshal con una bandera roja y otra verde indicando si hay vía libre para tirar o si toca esperar. En el momento que pega el sudafricano el voluntario tiene las dos banderas abajo, por lo que entiende que puede pegar. No era así…
MacIntyre estaba en el rough de la derecha a punto de pegar su segundo golpe a green con la madera, tenso segundo golpe. Ha llegado la bola de Jarvis a la calle, a unos 15 metros a la izquierda de donde estaba el escocés. Ni la ha visto, pero sí se ha escuchado el bote de la pelota contra la calle. Por este motivo, Robert, en plena rutina para pegar, se ha quitado de la bola y ha empezado de nuevo el proceso. Eso es lo que ha pasado.
Además de Jarvis, en el partido de detrás venían Iván Cantero y el austriaco Bernd Wiesberger. Cuando han llegado a entregar sus tarjetas, MacIntyre estaba allí, esperando, desafiante. El primero en acercarse a él ha sido el caddie de Jarvis. Ha empezado pidiéndole disculpas y le ha explicado la situación. MacIntyre no atendía a razones, no comprendía la situación y culpaba a todo el grupo de lo que había ocurrido. «Tenías que saber que estábamos allí y no se puede pegar si no hay bandera verde», les echó en cara. Terció Adolfo Juan Luna, caddie de Cantero. Insistió en las disculpas, asumió la responsabilidad y volvió a explicarle que no había ninguna intención. MacIntyre no salía del bucle, hasta que Wiesbeger se ha metido y le ha dicho: «ya te hemos pedido todos perdón, así que se acabó, tira pa’lante». Por cierto, MacIntyre tiró su segundo golpe al agua…
– Esta batallita, que no deja de ser una anécdota, es un buen ejemplo de la tensión que se ha vivido este sábado en el Emirates Golf Club. Ha sido una jornada de golf muy dura, con mucho viento, racheado, tremendamente picante. Una fabulosa jornada de golf. De nuevo, el Hero Dubai Desert Classic se revela como un torneo extraordinario, juegue quien juegue y esté quien esté en la parte de arriba de la clasificación. La preparación es magnífica y ofrece todo lo que pide la competición. Se pueden hacer birdies y, al mismo tiempo, se pueden hacer muchos bogeys. Hoy los golfistas han sudado sangre.
– Sólo así se puede entender que un jugador siempre afable como Ryan Fox termine lanzando su bola al agua tras acabar el hoyo 18 con bogey. O que al impasible Rasmus Hojgaard le dé un ataque de risa tras mandar su bola al agua en el último hoyo fallando el golpe por 50 metros. Que Gouveia y Olesen pierdan sus opciones tras firmar 74 golpes cada uno, o que Robin Williams, el joven talento sudafricano que viene pidiendo paso a gritos, se haya marcado un 80. Ha sido un día de cuchillos largos y chirriar de dientes.
– Daniel Hillier (-13) es líder en solitario del torneo a falta de 18 hoyos. El australiano de 26 años tiene una victoria en el DP World Tour. La logró en 2023 en el British Masters. Ha sido la única vez que ha salido como líder el domingo. El problema es que Dubai son palabras mayores. Hoy ha aguantado de manera espectacular, pero lo de mañana va a ser una prueba de fuego. A ver cómo responde. Hillier es líder porque ha terminado con dos birdies en el 17 y 18, gran respuesta a sus tres bogeys seguidos en el 13, 14 y 15.
– A un golpe de Hillier está Tyrrell Hatton (-12), de lejos el gran favorito a la victoria. El inglés nunca falla. Cada vez que hay puntos de ranking mundial o de la Ryder en juego tiene la virtud de dar lo mejor de sí. Qué fabuloso competidor. Qué bien se ha rehecho de sus dos bogeys seguidos en el 8 (buen bogey) y 9. Ahora mismo parece difícil pensar que se le vaya a escapar.
– Ewen Ferguson (-10) ha sufrido hoy todo el peso del liderato sobre sus hombros. No ha jugado bien, pero sigue en la pelea con una tarjeta de 74 golpes. De cómo asimile lo que ha ocurrido este sábado dependerán sus opciones mañana. Además, Ryan Fox y Laurie Canter están con -9, con opciones intactas. Más allá, parece complicado pensar en alguien que pueda superar a Hatton en los últimos 18 hoyos, si acaso Rory McIlroy (-6), siempre Rory. Está muy lejos, pero si alguien puede hacerse la mejor vuelta del día y aprovechar un despiste del golfista de LIV es el norirlandés. Y mucho más aquí en el Emirates. Hoy podría haber terminado perfectamente con -8 ó -9 de haberle funcionado un poco mejor el putter.
*Por cierto, MacIntyre se disculpó más tarde con el caddie de Jarvis por su comportamiento.


