Inicio Grandes Circuitos DP World Tour Una crónica de ambiente más necesaria que nunca
Sondeamos ambiente de la trastienda del Circuito Europeo en estos tiempos convulsos

Una crónica de ambiente más necesaria que nunca

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Keith Pelley, durante el Dubai Invitational que ha jugado como amateur.
Keith Pelley, durante el Dubai Invitational que ha jugado como amateur. (© Golffile | Fran Caffrey)

El gallinero anda revuelto. Muchas preguntas flotan en el aire y muy pocas tienen una respuesta firme. Rumores, especulaciones, cábalas, suposiciones, valoraciones con más o menos fundamento… y prácticamente ninguna certeza. La única certidumbre es la incertidumbre. La única convicción es que el clima que se respira no es bueno, no ayuda, no suma. Nadie se atreve a presagiar cómo va a acabar esto, pero cunde la inquietud y el desconcierto.

Esta es la fotografía que podemos hacer después de unas horas en el Dubai Creek Resort, sede del Dubai Invitational que ha consumido este sábado su tercera jornada. Quizá una anécdota valga más que mil palabras para explicar lo que se está viviendo. Sucedió el viernes. Como saben, el torneo de esta semana en el DP World Tour se disputa en formato ProAm. Pues bien, ayer Adri Arnaus jugó con Keith Pelley de pareja. Entre golpe y golpe, el aún máximo jefe del Circuito Europeo (lo seguirá siendo hasta el 2 de abril cuando ceda el testigo definitivamente a Guy Kinnings) le preguntó al golfista español si se iba a LIV Golf. Tal cual. La respuesta de Arnaus fue igual de contundente que la ofrecida a Ten Golf días atrás: «que yo sepa, no». Es la sensación de que nadie sabe nada… y si alguien sabe algo, no suelta prenda. Son días de pocas afirmaciones y muchas deducciones.

También ayuda a estos debates de pasillo improvisados el hecho de este Dubai Invitational sea un torneo donde hay más relajación de lo habitual. El hecho de ser ProAm, de no haber corte y competir apenas 60 jugadores (el último se lleva ocho mil euros) permite dejar volar la cabeza a otras cuestiones más allá del mero golpe que uno tiene por delante.

¿Habrá acuerdo entre el PGA Tour y LIV Golf? ¿Cómo será ese acuerdo? ¿De verdad el PGA Tour va a permitir que aquellos que se fueron a LIV traicionando el orden establecido puedan volver como si nada hubiera ocurrido? ¿Hay sitio para un calendario mundial donde puedan converger los torneos de LIV, del PGA Tour y del DP World Tour? ¿Quién va a ceder más? ¿Qué pasa si no hay acuerdo? ¿Es sostenible realmente la escalada brutal de las bolsas de premios en el golf mundial? ¿Se pueden mantener en el tiempo las millonarias inversiones que se están haciendo en LIV Golf y el PGA Tour? ¿Se cansarán algún día los saudíes de poner dinero sin ver realmente un retorno? ¿Se está creando una burbuja que algún día, más tarde o más temprano, acabará explotando? ¿Hay alguna razón oculta en la marcha justo ahora de Keith Pelley? ¿Cómo ha sido su gestión? ¿Es mejor el circuito europeo ahora o antes de llegar el canadiense? ¿Hay alguien que se esté preocupando de aquellos jugadores que no son de primerísima línea? ¿Alguien está velando por el interés auténtico del aficionado?

Obviamente, para la mayoría de estas preguntas no hay una respuesta. Para otras sí, aunque sea opinión. Ten Golf ha realizado un sondeo entre los jugadores españoles. «La marcha de Pelley es positiva porque estábamos en un momento de estancamiento. Yo creo en un Circuito Europeo que compita de igual a igual, o lo máximo posible, con el PGA Tour. No creo que haya sido acertado un acuerdo con el circuito americano que nos ha situado por debajo. Quizá se podrían haber explorado otros socios mejores como los saudíes», asegura Adri Arnaus.

Jorge Campillo sí parte una lanza por el jefe saliente del circuito. «Obviamente hay cosas que se podían haber hecho mejor, pero en general yo estuve cuatro años con George O’Grady, justo antes de la llegada de Pelley, y el European Tour está ahora en una mejor posición que antes. Hay mucha gente que lo critica, pero bajo mi punto de vista es injusto. Sí creo que el momento no parece el más adecuado», explica.

También los hay que no le dan demasiado importancia a la marcha de Pelley. «A mí personalmente no me afecta, me da bastante igual. Creo que las decisiones se van a seguir tomando entre unos pocos y nada va a cambiar demasiado. Ha hecho cosas buenas y cosas no tan buenas. A mí nunca me gustaron las Rolex Series, pero del mismo modo ha hecho otras cosas bien», afirma Nacho Elvira, miembro del comité de jugadores del Circuito Europeo, a quien le queda la sensación de que, más allá del golf, «vivimos tiempos en los que cada uno mira únicamente por sus intereses particulares sin pensar en el bien de la mayoría y así creo que es muy difícil crecer».

Hay quien definitivamente cree que el cambio le va a venir bien al European Tour. «Creo que Guy Kinnings está más preparado que Keith Pelley porque sabe mucho más cómo funciona el golf. Pelley sabe del negocio, del business, pero no tanto de nuestro deporte. Creo que con Kinnings podemos volver a la esencia de lo que era el Circuito Europeo antiguamente, donde se dirigía más con el sentimiento y no tanto por el negocio. Era todo más íntimo, las relaciones eran más estrechas», apunta Pablo Larrazábal.

Al mismo tiempo, el golfista barcelonés deja una reflexión interesante: «creo que el dinero se ha disparado en el mundo del golf a unos límites excesivos. Si seguimos en esta línea, y parece que es así, con bolsas de premios cada vez más altas, con contratos más altos para los jugadores, fijos desorbitados… va a llegar un día en que todo esto va a petar. No es sostenible», advierte.

Esta es una primera pincelada del estado de opinión que vive el golf mundial en estos momentos. Las aguas bajan revueltas y quizá lo peor es que no se ve un remanso de paz en el horizonte.