Inicio Grandes Circuitos DP World Tour El día que a Manu Elvira se le encendió una bombilla
El golfista cántabro firma una gran vuelta, pasa el corte y mira arriba en el Desert Classic

El día que a Manu Elvira se le encendió una bombilla

Compartir
Manu Elvira, durante la segunda ronda del Hero Dubai Desert Classic este viernes.
Manu Elvira, durante la segunda ronda del Hero Dubai Desert Classic este viernes. (© Golffile | Thos Caffrey)

Manu Elvira (-4) ha entregado una tarjeta de 69 golpes en la segunda jornada del Hero Dubai Desert Classic y no sólo ha asegurado el corte, sino que está metido de lleno en la zona noble de la clasificación, con todo el derecho del mundo, y la ilusión, de mirar hacia arriba. Sí, el galgo Cameron Young (-13) se ha escapado en lo más alto, pero el top 10 está más que a tiro, a sólo dos golpes en el momento que el cántabro ha firmado la tarjeta. Queda mucho camino por delante, nada menos que 36 hoyos, pero nunca está de más recordar que el mejor debut en Dubai fue precisamente de otro cántabro, un tal Severiano Ballesteros, que terminó en la tercera plaza en 1990.

Salvo que alguien tenga una bola de cristal, y sepa cómo se usa, es imposible anticipar lo que va a ocurrir el fin de semana. Lo seguro es que nadie le va a quitar al pequeño de los Elvira la felicidad y el orgullo de haber brillado con luz propia en las primeras dos rondas de un Rolex Series, su primer Rolex Series, el torneo más grande que ha jugado en su carrera «Quizá estaba un poco más nervioso en los días previos al inicio del torneo, con ganas de empezar, pero desde que ha arrancado la competición me he notado muy tranquilo. Sabía que estaba jugando bien, pegando bien a la bola y simplemente me he dicho que había que seguir con lo que estaba haciendo», explicaba a Ten Golf al acabar su ronda este viernes.

El juego de tee a green de Manu ha sido una auténtica maza. Una gozada para seguirlo por fuera de las cuerdas. Y por dentro. «No recuerdo la última que sufrí menos en un campo de golf», admitía Adolfo Juan Luna, su caddie desde el inicio de la temporada en el DP World Tour. Y tanto. No se puede sufrir cuando se está prácticamente siempre en calle y apenas se quedan greenes por coger en el camino. Su única calle fallada ha sido en el 8, fallada de verdad, con la mala suerte de que la bola ha entrado en uno de los pocos arbustos que hay a la derecha y ha tenido que declararla injugable. Ha sacado un gran bogey con un excelente approach y putt.

El resto ha sido un agradable paseo por el campo a mamporro limpio, con once de sus catorce salidas en pares 4 y 5 por encimas de las 300 yardas. Elegimos dos drives para enmarcar. No ha salido fácil porque ha pegado una pila de golpes brillantes desde el tee. Nos quedamos con el 9, maravilloso, más de 300 metros al centro de la calle, y el del 16, sensacional, prácticamente en el centro neurálgico del fairway. No son precisamente dos calles fáciles. Además, en el 9 venía de su primer bogey del día.

Hablando del driver, debemos echar la vista atrás para contarles una historia. Concretamente, al 19 de julio de 2022. Alemania. Primer día de prácticas del torneo del Challenge Tour. Ese día a Manu se le enciende una bombilla. A él y sólo a él. Su golpe natural siempre ha sido al draw, con efecto de derecha a izquierda. Se encontraba a gusto con él, pero de vez en cuando le salía un cerrojazo a la izquierda que le complicaba mucho la vida. «Me di cuenta de que los mejores en esto suelen pegar desde el tee una bola al fade, abierta (de izquierda a derecha), ya que en caso de fallo es una pelota más noble, bota más suave y hacer menos metros. Digamos que tienes más control y te quita estrés. Suficiente estrés hay ya en este deporte, así que todo el que te quites, bienvenido sea», explica a este medio.

Fue ahí, en esa primer ronda de prácticas en Alemania, aquel 19 de julio, cuando empezó a probar desde el tee una bola abierta y hubo amor a primera vista. «Me encontré cómodo muy rápido, noté que no me costaba hacerlo y encima no perdía distancia, me seguía saliendo larga, así que no lo dudé y empecé a pegar al fade desde el tee. Con los hierros, mi golpe natural sigue siendo al draw«.

Por si quedaba alguna duda, el fade pasó muy rápido la prueba del algodón. Acabó tercero en Alemania, su mejor resultado hasta entonces en un torneo del Challenge Tour y aquello fue el inicio de un largo periodo de consistencia y solidez. Desde entonces, ha jugado 38 torneos del Challenge y del DP World Tour y sólo ha fallado nueve cortes, ha terminado diez veces en el top 10 y ha sumado, tres segundos puestos y cinco top 5. La madre de todas las consistencias.

Pablo Larrazábal (-2) ha asegurado también el corte con una vuelta muy buena de 69 golpes, los mismos que Elvira. El sabor en su caso es un poco agridulce, puesto que llegó a ponerse cinco menos en el día con un golf brillante. Sin embargo, un tripateo en el 5 (empezó por el 10) lo frenó en seco. Firmó otro bogey en el 6 y acabó con tres pares en los duros 7, 8 y 9. En cualquier caso, fin de semana asegurado y a mirar hacia arriba.

Quien no lo tiene seguro es Jorge Campillo (PAR). El extremeño ha firmado 70 golpes, con cinco birdies y tres bogeys y tendrá que esperar hasta el final para saber si su resultado es suficiente o acaba cerrándose en -1. Va a estar al límite y dependerá en gran media de cómo sople el viento. Se ha quedado fuera Adri Arnaus (+4), con una vuelta de 73 golpes.

Resultados en directo del Hero Dubai Desert Classic 2024