Dos de dos. Segundo torneo de Jon Rahm (-9) en LIV Golf y segunda vez que sale en la tercera y última jornada con opciones de victoria. ¿Serán 13 de 13 cuando acabe la temporada? A ver quién es el listo que se atreve a apostar contra eso.
El golfista de Barrika ha firmado hoy una magnífica tarjeta de 63 golpes en Las Vegas, con siete birdies y cero errores, y se ha colocado en la tercera posición, a dos golpes de los líderes Bryson DeChambeau (-11) y Dustin Johnson (-11). No está nada mal como batalla por la victoria en la segunda cita del año. Difícil mejorar a este trío en este LIV Golf. Será el partido estelar. Las Vegas hace blackjack.
Ha sido una jornada de mucho birdie en el recorrido par 70 de Las Vegas Country Club. Es un campo corto, con greenes receptivos y unas superficies en las que rueda muy bien la bola. Se hace resultado. De los 54 golfistas de LIV Golf hoy apenas cinco jugaron sobre par. DeChambeau y Dustin Johnson firmaron 62 golpes y habrá que ver si mañana no volvemos a ver una tarjeta por debajo de 60. Tampoco nos atreveríamos a apostar contra eso.
A Rahm se le ha puesto cara de póker. ¿Qué significa esto? Pues que anda con la mirada afilada y el hambre necesaria para sumar su primer triunfo en LIV. Se ha colocado en un discreto segundo plano, como si le cediera el protagonismo a los dos líderes. Vosotros pelearos que yo iré a lo mío. La realidad es que está jugando muy bien. Desde el tee está imperial, con la bola no sólo en juego, sino casi siempre en la mejor posición posible. Con los wedges, además, mantiene la línea del año pasado. Está muy preciso y genera muy buenas opciones de birdie. En cuanto al putt, anda muy engrasado. Ya lo demostró en Mayakoba y está repitiendo esta semana. La que no entra está muy bien tirada. Hoy, de hecho, arrancaba con dos birdies en sus primeros tres hoyos embocando desde el antegreen.
Y por si fuera poco, de las pocas veces que ha estado fuera de posición, como en el hoyo 4, su penúltimo hoyo, se ha sacado de la chistera un approach delicioso desde el rough, por alto, y lo que parecía una situación complicada para salvar el par, lo ha convertido en un birdie de fábula. El mejor remate posible a una gran jornada.
La batalla de este sábado se antoja fantástica. DeChambeau está jugando un gran golf. De hecho, hoy seguramente ha sido el mejor sobre el campo y su 62 debe saber a poco. Marchaba con un parcial de ocho bajo par después de 13 hoyos y, de pronto, ahí se ha agotado la producción. Ha tenido más oportunidades, pero ha sido como si la inspiración se hubiera ido. Todo lo contrario a Dustin Johnson, que terminaba como una moto, con tres birdies en los tres últimos hoyos para pedir la vez en la cola de candidatos serios al triunfo.
Esta pelea de gigantes, en cierto modo, ensombrece la actuación de Peter Uihlein (-9) y Matthew Wolff (-9), aunque nadie debería sacarlos de la ecuación antes de tiempo. Ambos tienen ganas de sacarse la espina. El primer por la mala actuación que tuvo en Mayakoba y el segundo por los palos que recibió de Brooks Koepka el año pasado, cuando aún formaba parte de su equipo. Hay que contar con ellos. Incluso Jason Kokrak (-8) y, sobre todo, Talor Gooch (-8), que ya ha demostrado que es capaz de ir muy bajo, tienen algo que decir.
En cuanto al resto de españoles, David Puig (-6) se encuentra en la duodécima posición después de hacer hoy 67 golpes. Está en una situación magnífica para completar una gran semana en Las Vegas. Más atrás y ya sin opciones aparecen Sergio García (-3) y Eugenio López Chacarra (-3).
Respecto a la clasificación por equipos, hay empate en cabeza entre los Aces de Dustin Johnson y los Range Goats de Bubba Watson. A dos golpes están los Crushers de DeChambeau. El equipo de Rahm es quinto a siete golpes dela cabeza y los hombres de Sergio García marchan octavos a nueve.



